El fútbol argentino salió a la cancha de manera contundente para decir “Nunca Más” y alzar las banderas de Memoria, Verdad y Justicia.
A cincuenta años del golpe de Estado que instauró la última dictadura cívico-militar en Argentina, el fútbol argentino se sumó de manera activa a la conmemoración del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Desde temprano, los principales clubes del país difundieron mensajes, videos y homenajes en redes sociales para recordar a las víctimas del terrorismo de Estado, reafirmando el compromiso con la consigna de "Nunca Más".
La AFA, por su parte, publicó un mensaje institucional en el que destacó la importancia de mantener viva la memoria y reafirmó el compromiso del fútbol argentino con los valores democráticos.
Muchas de las instituciones deportivas no sólo adhirieron a la importante consigna de “Nunca Más” , sino que también pusieron el foco en las historias de sus propios socios, hinchas y jugadores que fueron detenidos y desaparecidos durante el gobierno de facto. En algunos casos, se compartieron relatos y testimonios que reconstruyen la memoria de quienes ya no están, reforzando la identidad y el compromiso con las consignas de “Memoria”, “Verdad” y “Justicia”.
Estudiantes de La Plata, San Lorenzo, Banfield, Newell’s Old Boys y Platense produjeron videos especiales que narran historias de hinchas desaparecidos, como Ricardo Luis Dakuyaku, Osvaldo Balbi o Eduardo José Toniolli. En Banfield, se dejaron once butacas vacías en homenaje a "Los 11 de la Memoria", mientras que Ferro restituyó carnés a familiares de 16 socios desaparecidos. River Plate, Boca Juniors, Racing, Independiente y otros clubes también se hicieron presentes con mensajes institucionales y acciones simbólicas, como el uso de pañuelos blancos en las camisetas, símbolo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Los homenajes se multiplicaron en redes sociales, con imágenes de camisetas intervenidas, murales y banderas que recordaban a los desaparecidos. El fútbol como relación social y entramado de poderes en pugna, volvió a mostrar que puede consolidarse como un espacio de resistencia y construcción de memoria colectiva.
Las secuelas de la dictadura en el fútbol argentino
Durante el período 1976-1983 la dictadura ha provocado diversos casos trágicos en el fútbol argentino. La Copa del Mundo en 1978 y la coronación albiceleste colocó debajo de la alfombra los horrores que padecieron tanto futbolistas y profesionales perseguidos y desaparecidos como las asociaciones civiles vaciadas y despojadas.
Existe una lista de clubes que perdieron su espacio y su hogar durante el proceso. El golpe se situó en la pérdida de libertad, en la pérdida de identidad, y también en la de un patrimonio casi centenario.
San Lorenzo de Almagro fue uno de los más afectados por la dictadura militar, obligado a abandonar su histórica sede en Boedo, el Viejo Gasómetro, tras presiones económicas y normativas urbanas arbitrarias impuestas por el intendente de facto de la Capital, Osvaldo Cacciatore. El predio fue expropiado y vendido a una sociedad fantasma que lo cedió a la cadena de supermercados Carrefour, un caso emblemático del plan de reordenamiento urbano que priorizó el negocio inmobiliario sobre el arraigo popular.
Otros clubes también sufrieron desalojos forzados. Fénix perió su cancha en Colegiales en 1978 y tuvo que realizar un peregrinaje por diversos estadios. Deportivo Riestra, que perdió su sede en Lacarra 2650 por el Plan de Autopistas Urbanas, sólo pudo construir su estadio actual en 1993. Justo José de Urquiza, cuyos terrenos en Caseros fueron expropiados por el intendente de facto Raúl Schweizer, juega desde 1994 en el Estadio Ramón Roque Martín.Además, el fútbol argentino fue escenario de represión directa: 19 futbolistas fueron desaparecidos, incluyendo a Antonio Piovoso y Ernesto Rojas. Y hubo otros casos trágicos como el de Rodrigo Noya, muerto durante una represión en el estadio de Estudiantes de La Plata en 1976, tras la exhibición de una bandera de Montoneros por parte de la hinchada de Huracán.
La importancia de que se expresen los protagonistas
Las múltiples manifestaciones por la memoria sumaron una escueta presencia entre la selección argentina. Germán Pezzella (River) y Angel Di María (Rosario Central) fueron los únicos campeones del mundo que compartieron reflexiones en sus redes sociales.
Asimismo, se sumaron al pedido del día de la Memoria por la Verdad y la Justicia otras figuras del fútbol nacional, como Juan Pablo Sorín (ex River y Selección Argentina), Juan Sebastián Verón (ídolo y presidente de Estudiantes de la Plata), Claudio "Turco" García (ex bicampeón de América) y exjugador de Racing y Huracán.
Por su parte, el defensor de Rosario Central, Juan Cruz Komar, ya conocido por sus profundas posturas políticas, reflexionó sobre el contexto actual y la memoria histórica. apuntando contra el negacionismo del gobierno de Javier Milei. “Me duele mucho que haya gente que sigue apoyando que hayan matado, torturado y robado bebés. Hay una sensación de que la dictadura ya pasó, fomentada por tener un Gobierno negacionista”.
Ante una fecha aniversario como la del martes, no hay que olvidar al inigualable Diego Maradona, quien fue uno de los más claros y constantes críticos de la dictadura militar argentina, expresando su rechazo en múltiples ocasiones a lo largo de su vida. En 1992, durante una entrevista en Sevilla, denunció los indultos a los responsables de crímenes de lesa humanidad: "Algunos dicen: 'A Maradona le han perdonado' ¿De qué me han perdonado? ¿A cuánta gente asesiné? Hay 30.000 desaparecidos en mi país y los responsables están indultados."
En 1996, al regresar a Boca Juniors, reveló el impacto del régimen en su vida: "Creo que tengo el derecho a hablar de todo. Ya estuvimos bastante callados con los militares. Los militares nos bajaron 27.000 veces en el Puente La Noria con mi viejo y no sabíamos si llegábamos a casa."
También en 1999, le reprochó a Carlos Menem el indulto: "Lo que nunca le voy a perdonar es el indulto a los militares. Esto no lo voy a aceptar jamás por las madres de todos los chicos que desaparecieron."
En 2010, al recibir a las Abuelas de Plaza de Mayo en Sudáfrica, afirmó: "Todos tenemos que apoyarlas y estar con ellas, y los que no quieren estar es porque se hacen los giles."