Sidebar

27
Vie, Mar
-

A 50 años del golpe genocida

El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia se conmemoró en Santa Rosa con una multitudinaria movilización que culminó en el Parque de la Memoria. “La memoria es nuestro presente, la lucha no cesa…el pueblo no olvida y sigue en las calles”, dice el documento que se elaboró para la oportunidad. En él se exige la celeridad de los juicios por lesa humanidad y se repudia el “perdón” a represores condenados otorgado por el Poder Judicial. 

Plaza San Martín fue el epicentro de la jornada por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en Santa Rosa. En ella se recalcó que, por mucho que le pese al gobierno de Milei, estas banderas no se negocian. Desde temprano, en la plaza central de la capital pampeana se vieron carteles con leyendas como“cárcel a los genocidas”, “luche como una abuela”, “Nunca Más” y “que digan donde están”, que flanquearon la bandera bordada con nombres de desaparecidos y desaparecidas de esta provincia.

La movilización también se dirigió hacia la Seccional Primera de Policía, donde funcionó un centro clandestino de detención. Los organismos de Derechos Humanos pretenden que sea convertido en Espacio para la Memoria. Se trata del principal de los seis centros clandestinos de detención y tortura identificados en La Pampa hasta el momento. En Santa Rosa también funcionaron el de la Brigada de Investigaciones, la Seccional Segunda, la Colonia Penal Unidad 4 y la Unidad 13; en General Pico, funcionó uno en la Seccional Primera y en Jacinto Aráuz, en la comisaría y el puesto caminero.

Cabe citar que desde 2010, por procesos en los que se juzgaron delitos de lesa humanidad en La Pampa vinculados a la Subzona 14, resultaron condenados dieciséis represores, pero no todos los responsables pudieron ser llevados al estrado para responder por sus crímenes. Algunos murieron antes o fueron apartados por razones de salud. Uno de los casos más emblemáticos fue el del militar Fabio Carlos Iriart, quien era jefe de la Subzona 14 e interventor federal tras el golpe: falleció en 2018 disfrutando de absoluta impunidad.

Esta situación no pasó inadvertida para quienes asistieron a la movilización del martes pasado en la que el pueblo de a pie junto a los organismos de Derechos Humanos y organizaciones sociales, sindicales y políticas,  como el Partido Comunista, escribieron otra de las páginas de una jornada inolvidable. El documento leído durante el acto realizado en el Parque de la Memoria dedica un párrafo especial a la impunidad que aún reina en La Pampa merced “al dictamen de la liberación paradójica por ‘buena conducta’ de Carlos Reinhart, principal torturador de la subzona 14, resuelto ignorando la opinión de las y los sobrevivientes y sometiéndoles nuevamente a la revictimización”.

Tras puntualizar que “en este contexto de negacionismo, su liberación no sólo es una afrenta a la memoria, sino que representa un peligro para toda la comunidad”, se exigió que el Poder Judicial haga cumplir las condenas a los represores Baraldini, Cenizo, Merenchino y a Pérez Onetto, al tiempo que se instó al Consejo Superior Médico de La Pampa a retirarle la matrícula profesional a este último, único represor civil condenado en la provincia, quien se ocupaba de ‘supervisar’ la tortura tomando el pulso de lxs detenidxs que eran sometidos a secciones de picana y diversos tormentos. 

Como pasó en decenas de movilizaciones en todo el país, el documento entiende la memoria como parte de las luchas actuales. “La memoria es nuestro presente, la lucha no cesa... el pueblo no olvida y sigue en las calles”, se dejó bien claro.

Por su parte, la CTA de los Trabajadores de La Pampa destacó “la masiva participación del pueblo de Santa Rosa en una nueva jornada de Memoria, Verdad y Justicia en la que miles de compañeras y compañeros marchamos junto a los organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, sindicales y políticas, reafirmando en unidad un compromiso que sigue más vigente que nunca”. En esta sintonía, la central resaltó que el documento, la marcha y el festival que se efectuaron en el Parque de la Memoria constituyen “una expresión de un pueblo que sigue de pie, que no olvida y que sostiene la lucha por los 30.000”.