“Estados Unidos e Israel no se esperaban la respuesta que está dando Irán” subrayó el Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de la Argentina, Marcelo Rodríguez, a la hora de analizar lo que está pasando en una zona convertida en un teatro de guerra, donde escalan los conflictos a raíz de los sucesivos incumplimientos de los acuerdos de alto el fuego por parte de Washington y Tel Aviv.
Por la mañana de hoy, hora argentina, entró en vigencia el bloqueo anunciado por Donald Trump sobre el estrecho de Ormuz, después de que fracasara el encuentro que su emisario, el vicepresidente James Vance, sostuvo durante el fin de semana en Islamabad con su contraparte iraní. De todas formas, un petrolero chino atravesó en las primeras horas del día este paso en disputa sin ser detenido por los buques de la Armada estadounidense. Por su parte, Rusia ofreció mediar directamente en el conflicto abierto desde hace un mes y medio, cuando EE.UU. e Israel comenzaron a bombardear a la República Islámica.
En paralelo, Trump dijo en su red Truth Social que la tregua no prosperó porque “el único punto realmente importante, sobre el armamento nuclear, no se aprobó”, algo que no estuvo presente entre los diez puntos expuestos hace una semana por Teherán, que echaron atrás la amenaza del presidente yanqui de “acabar con la civilización iraní” y dieron pie a la cumbre de Islamabad. Un mes atrás, el propio Trump, permanentemente enredado en sus mentiras y contradicciones, había aseverado que después de los bombardeos lanzados conjuntamente con Israel sobre Irán en la guerra de los doce día en junio de 2025, el Estado persa había perdido su capacidad de construir armas nucleares.
Para ayudar a leer el desarrollo de estos acontecimientos, el Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista, Marcelo Rodríguez, señaló en su última columna semanal de Radio Rebelde de San Luis que “lo primero que no hay que olvidar es quiénes son los agresores en esta historia” y que, para ello, “sólo basta con tener en cuenta que las primeras bombas fueron lanzadas por EE.UU. e Israel sobre territorio iraní”. E hizo alusión a que, justamente el 28 de febrero de este año, cuando se produjo el reinicio de los ataques, “esas bombas cayeron contra una escuela de niñas, lo que dejó un saldo de más de doscientas asesinadas”. Asimismo, advirtió que las negociaciones abiertas en Pakistán “fueron boicoteadas rápidamente por Israel con el peor ataque contra el Líbano en veinte años, que llevó a cabo apenas seis horas después de anunciado el encuentro de Islamabad”.
En este contexto, indicó que “asistimos a un conflicto en el que EE.UU. e Israel pensaban que podrían doblegar rápidamente a Irán o bien provocar convulsiones internas que lleven a la caída de su gobierno”. En tanto que, como lo demuestran los hechos, queda claro que tal cosa no sucedió y que “lejos de eso la guerra continúa”, al tiempo que “da la impresión de que se produjo un fortalecimiento del esquema de gobierno de Irán, más allá del asesinato de muchos de los integrantes de su liderazgo, entre ellos el del ayatolah Alí Jameneí”.
Así las cosas, “hay una suerte de estancamiento de Estados Unidos e Israel en este conflicto, porque no se esperaban la respuesta que está dando Irán que, tal como en varias declaraciones lo ha manifestado, se venía preparando desde hace mucho para librar una guerra asimétrica”. Con lo cual, subrayó que “no sólo sus bombardeos fueron minando poco a poco el escudo de defensa israelí, sino que también pudieron dar una respuesta eficaz contra bases estadounidenses en países de la región, lo que fue debilitando en cierta medida la posición de los agresores y estirando el conflicto hasta la actual escenario”.
Como consecuencia de esto “vemos cómo la agresión extranjera unificó el frente interno iraní, donde el gobierno venía con problemas”. Una situación muy diferente ocurre fronteras adentro de los Estados Unidos, donde como remarcó Rodríguez “vemos una crisis interna con problemas económicos que se venían arrastrando y que se profundizaron con el cierre de estrecho de Ormuz que desde hace semanas lleva a cabo Irán para todas las embarcaciones aliadas al eje Washington-Tel Aviv, lo que profundizó una crisis energética mundial, provocando un fenómeno de inflación por el aumento de los combustibles que altera la actividad productiva y la vida cotidiana de sus ciudadanos”.
En este punto el Secretario de Relaciones Internacionales del PCA hizo hincapié en que, tanto lo que sucede en Asia occidental como el apoyo estadounidense y europeo al régimen de Kiev, “tienen un objetivo, que es debilitar a China y sus aliados”, lo cual dibuja un escenario del que no queda exenta nuestra región. “El secuestro del presidente Maduro y la diputada Flores, y el fortalecimiento del bloqueo naval contra Cuba son muestras de un imperio a la defensiva, de un imperialismo que ve cómo va perdiendo hegemonía y, como suele ser la receta del sistema capitalista, para intentar salir de su crisis apela a la guerra”, recalcó.
Esta decadencia del Imperio se verifica también en la crisis señalada en su propio frente interno. “El proyecto MAGA se está resquebrajando y aparece un conflicto dentro del Partido Republicano, donde ven que Trump prometió no involucrar a EE.UU. en guerras y hace lo contrario, algo que fortalece a los demócratas que vienen impóniéndose en elecciones locales” agregó Rodríguez al respecto. Además, inidicó que no puede soslayarse el hecho de que por todo el territorio estadounidense “se suman enormes manifestaciones y la profundización de la crisis económica que debilita la posición de un presidente que elige jugar como un patotero global mientras en ese camino deja una verdadera masacre en Irán, Líbano y en la Franja de Gaza”.
¿Pero qué es lo que sostiene entonces a Trump? “Si bien va perdiendo apoyo en varios sectores del poder norteamericano, se sigue sosteniendo en el universo financiero y del complejo militar industrial, que ganan con esta guerra”, afirmó el sociólogo y dirigente del PC y añadió que “por supuesto, tiene un soporte fuerte en el lobby sionista que en EE.UU. es muy fuerte y cuenta con cierta complicidad del Congreso que, más allá de algunas declaraciones, nunca avanzó con firmeza a la hora de limitar su accionar”. Ante esta coyuntura, habrá que ver qué pasa con las elecciones de medio término de noviembre y, en caso de que Trump sea derrotado, si el Capitolio se va a animar a avanzar en un proceso de juicio político.
La crisis civilizatoria del capitalismo se expresa con total crudeza en el inicio de este segundo cuarto de siglo y con ella el imperialismo se va superando en su salvajismo a cada paso que da. Por todo esto, Marcelo Rodríguez insistió en que hay que seguir mirando con detenimiento qué jugadas se hacen en el escenario abierto en Medio Oriente. Pero, por sobre todas las cosas, puso el acento en que “hay que seguir reforzando nuestra solidaridad con los pueblos agredidos en todo el planeta y, particularmente, con los de América Latina, los de Venezuela y Cuba, que sufren frente estas agresiones”. En definitiva, la mejor manera de expresar esa solidaridad internacional pasa por “continuar ganando las calles y articulando todas las respuestas posibles y necesarias frente a estas acciones criminales que perpetran Estados Unidos e Israel”.