El III Foro Internacional Antifascista, convocado por el Partido Comunista de la Federación Rusa, reunió en Moscú a centenares de organizaciones políticas y sociales de todo el mundo. El PCA participó por medio de su Secretario de Relaciones Internacionales, Marcelo Rodríguez, y del dirigente de la FJC Bruno Lonatti, aportando una lectura sobre la coyuntura global, marcada por la crisis del imperialismo y la emergencia de un orden multipolar.
Del 24 al 26 de mayo se celebró en Moscú el III Foro Internacional Antifascista, organizado por el Partido Comunista de la Federación Rusa, en un contexto internacional atravesado por la intensificación de los conflictos geopolíticos y la reconfiguración de las relaciones de poder a escala global. La convocatoria reunió a representantes de más de 170 partidos, movimientos y organizaciones de cerca de 100 países, incluyendo delegaciones de gobiernos y fuerzas políticas de Asia, África y América Latina. La presencia de partidos gobernantes de países, como el Partido Comunista de China, otorgó al encuentro una densidad política que expresó el avance de un nuevo escenario internacional con múltiples centros de poder. En ese marco, la participación del PCA, representado por Marcelo Rodríguez y Bruno Lonatti, se inscribió en una tradición de internacionalismo que articula la lucha local con las dinámicas globales. El foro recibió además mensajes de dirigentes rusos y bielorrusos, entre ellos Vladimir Putin, Aleksandr Lukashenko y Mijaíl Mishustin.
Rodríguez afirmó que “este foro se realiza todos los años con el objetivo de enfrentar las políticas neofascistas que se desarrollan en Europa y en distintos países del mundo, así como las políticas imperialistas que han recrudecido”. En su testimonio, señaló que las intervenciones coincidieron en identificar una raíz común entre estas tendencias, y agregó que “en las intervenciones se sostuvo de manera reiterada que tanto el fascismo como el imperialismo son productos del sistema capitalista, al que es necesario enfrentar, vencer y superar de manera revolucionaria”.
Esa caracterización condensó una lectura compartida sobre la fase actual del capitalismo, en la que el declive de la hegemonía estadounidense impulsa formas de dominación cada vez más agresivas y desestabilizadoras. Desde esta perspectiva, el neofascismo aparece como una forma política funcional a un imperialismo en crisis que busca recomponer su capacidad de intervención a través de enclaves neocoloniales y expresiones nacionales alineadas con sus intereses, como se observa en el caso argentino bajo el gobierno de Javier Milei.
El desarrollo del foro permitió consolidar una agenda internacional de lucha articulada en torno a conflictos concretos que expresan la ofensiva imperialista en distintos territorios. El Secretario de Relaciones Internacionales del PCA afirmó que “entre los ejes que atravesaron las intervenciones, y que también se están trabajando en la declaración final del foro, se destacó la necesidad de detener todos los intentos de agresión de Estados Unidos contra Cuba, repudiar las sanciones económicas, condenar las denuncias contra Raúl Castro y exigir el fin de las medidas unilaterales de bloqueo que continúan vigentes sobre la isla”. En una misma línea, indicó que “también se expresó la solidaridad con el pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, con el reclamo de liberación del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores, así como el cese de la injerencia estadounidense en ese país”.
Estas definiciones se articularon con una condena firme al genocidio sobre Palestina por parte de Israel, en un escenario donde la agresión sionista cuenta con el respaldo directo de Estados Unidos. Rodríguez afirmó que “se exigió detener el genocidio del pueblo palestino, con una condena al Estado de Israel y a sus aliados, en primer lugar Estados Unidos, por su responsabilidad en la continuidad de la ofensiva en la Franja de Gaza”.
La amplitud de las delegaciones presentes otorgaron al foro un carácter estratégico orientado a la construcción de una coordinación internacional sostenida. Sobre ello el dirigente del Partido Comunista de la Argentina afirmó que “el foro también formuló un llamado a desarrollar a escala global un trabajo unitario que permita la convergencia entre fuerzas progresistas, de izquierda, comunistas, patrióticas, anticoloniales y antifascistas, con el objetivo de enfrentar el avance de las derechas”. Esta orientación se expresó en consignas que sintetizan un programa de acción internacional, que incluyó el rechazo al imperialismo, al neonazismo, al anticomunismo y al terrorismo, junto con la afirmación de la centralidad del mundo del trabajo, el socialismo y la solidaridad entre los pueblos. La dinámica de sesiones plenarias favoreció un intercambio político de alto nivel que permitió articular diagnósticos y delinear perspectivas de intervención conjunta. En ese marco, Rodríguez afirmó que “sobre esta base se organizaron sesiones plenarias en las que se desarrollaron las intervenciones y el debate, que culminó en la elaboración de una declaración final, en proceso de publicación”.
La participación de la delegación argentina también incluyó su intervención en la conferencia inaugural del Foro dedicada a Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y Hugo Chávez como figuras del proceso revolucionario mundial, lo que permitió inscribir la experiencia latinoamericana en el horizonte estratégico del foro. Esta articulación entre memoria histórica y coyuntura política reforzó la centralidad de América Latina en las disputas contemporáneas, en un escenario donde la ofensiva imperialista se despliega con particular intensidad sobre la región. Con estas premisas, la tercera edición del foro realizado en Moscú y convocado por el Partido Comunista de la Federación Rusa va consolidando un espacio de convergencia internacional para fortalecer las luchas antifascistas y antiimperialistas.