Mientras Javier Milei tergiversaba el legado de Manuel Belgrano frente al Monumento a la Bandera, en Rosario también tenía lugar el cuarto Encuentro Federal por la Soberanía. Allí se reunieron organizaciones políticas, sociales, sindicales y colectivos soberanistas de todo el país para pensar y accionar una agenda programática en pos de la reconstrucción y la liberación de la Patria.
Javier Milei fue repudiado nuevamente en Rosario y declarado, otra vez, persona no grata por las organizaciones populares locales en su última visita de este sábado 20 de junio. La caracterización que ensayó sobre la figura de un revolucionario anticolonialista como Manuel Belgrano fue tan disparatada como la descripción ofrecida sobre la realidad nacional bajo su gobierno, subordinado por completo a los dictados de Washington.
Para contraponer el irreproducible discurso de Milei, a horas de terminar de consumarse la entrega del Río Paraná a la empresa belga Jan De Nul, la agenda mediática durante todo el fin de semana habló de la calculada impostación patriótica de la vicepresidenta Victoria Villarruel, defensora de la dictadura genocida y vendepatria, ofendida porque viajó hasta Rosario y la dejaron afuera del acto oficial. También se marcó como contrapunto a este insulto a la Patria protagonizado por el actual virrey argentino, el acto del Parque Lezama, en la Ciudad de Buenos Aires, convocado por el PJ. Este encuentro tuvo como protagonista a Máximo Kirchner y juntó al kirchnerismo con personajes de derecha, como el anticomunista de Guillermo Moreno. Más allá del justo reclamo de libertad para Cristina Fernández, que lleva un año como presa política a causa de una operación de lawfare pergeñada por la embajada estadounidense, poco y nada se habló ahí de un plan de lucha en unidad y de propuestas programáticas para darle sustento a una verdadera alternativa en nuestro país.
El hijo de Cristina, único orador de la jornada, lanzó públicamente la candidatura presidencial de su madre para 2027, impedida injustamente a postularse por la condena que pesa sobre ella. En cuanto a lo programático puede decirse que se hizo alusión a una “reestructuración de la deuda con el FMI” pero sin señalar que, por ese camino se estaría convalidando de vuelta una estafa contra nuestro pueblo. Más bien la ocasión sirvió como tribuna para arengar la interna peronista y lanzarle dardos por elevación al gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Sin embargo, casi en paralelo a estos actos, en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario tenía lugar un hecho político de relevancia que pasó desapercibido para los grandes medios: el IV Encuentro Federal por la Soberanía. La soberanía económica, la energética, educativa, sanitaria, ambiental, cultural, alimentaria, tecnológica, comunicacional, territorial y la causa Malvinas fueron abordadas en diferentes paneles coordinados por especialistas en cada materia, con numeroso protagonismo en el debate de parte de movimientos sociales, sindicatos, organizaciones políticas, estudiantiles, culturales y ambientalistas. En lo relacionado a la defensa de la Patria desde una perspectiva internacionalista y antiimperialista, a tono con el legado de Belgrano, se hizo hincapié en la defensa de Cuba y su Revolución frente a la escalada del bloqueo que experimenta la Isla a partir del cerco energético impuesto por el gobierno de Donald Trump. El Partido Comunista formó parte de la actividad y el Secretario Político de la Provincia de Santa Fe, Norberto Galiotti, se explayó especialmente sobre este tema nodal para pensar la Patria Grande.
Las conclusiones finales del encuentro están en proceso de elaboración por parte de los relatores designados en las comisiones de trabajo. En tanto que uno de los ejes centrales de la jornada, estrechamente vinculado a un proyecto de país soberano, pasó por la batalla cultural y la importancia central que en ella tiene la comunicación. Néstor Piccone, periodista, referente del Manifiesto Argentino y de Plataforma, expuso al respecto. Reproducimos a continuación su ponencia ante el cuarto Encuentro Federal por la Soberanía.
La comunicación popular en la era tecnofinanciera. Reflexiones y propuestas para la construcción de un sujeto social soberanista
Por Néstor Piccone
Para la elaboración de esta ponencia se tomaron las ideas debatidas colectivamente con Mariana Mandakovic, secretaria general del Círculo Sindical de la Prensa de Córdoba, secretaria Adjunta de la Fatpren y de la CTA Autónoma, Luis Lazzaro periodista, docente y Néstor Piccone, periodista y psicólogo integrante de PLATAFORMA; ambos fundadores de la Coalición por una Radiodifusión Democrática impulsora de la Ley de Servicios Comunicación Audiovisual.
Se cumplieron 22 años de la construcción de una herramienta popular de unidad, plural, interdisciplinaria, intersectorial que integró las luchas por la democratización de la comunicación como fue la Coalición por una Radiodifusión (luego pasaría a llamarse
Comunicación) Democrática que gestó la Ley 26522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, marco normativo que, en 2014, el Congreso complementó con la Ley 27078 Argentina Digital, de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
Con estas dos legislaciones y la creación de la empresa pública Argentina Satelital (ARSAT) el pueblo argentino a través de sus representantes reconoció a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) como un factor preponderante en la independencia tecnológica y productiva de nuestra Nación, promoviendo el rol del Estado como planificador, incentivando la función social que dichas tecnologías poseen, como así también la competencia y la generación de empleo mediante la promoción del desarrollo sustentable del sector, procurando la accesibilidad y asequibilidad de las tecnologías de la información y las comunicaciones para el pueblo.
El derecho a la información como insumo fundamental de la vida democrática y su reconocimiento como un derecho humano ha sido objeto de una extensa batalla en el Siglo XX de quienes creemos que la misma debe estar al servicio del desarrollo del ser humano en su integralidad y del crecimiento económico con justicia social. Uno de los logros más importantes de la llamada Ley de Medios es el de haber consolidado en su texto que la Comunicación es un Derecho Humano y no un producto mercantil.
En occidente y de la mano del asumido como hiperimperialismo, EEUU ha impuesto que esta batalla fuese llevada al extremo de una guerra mundial para la que se unieron los grandes Fondos de Inversión con las tecnológicas de Sillicon Valley que además de incluir a sus CEO´s como “coroneles” en el Pentágono de EEUU, disputa la dirección del complejo militar industrial.
En el mismo nivel de control de la tecnología aparece la República Popular China, hecho que quedó explícito en el último encuentro realizado entre Xi Xin Ping y Donald Trump, en el que este último fue acompañado por los megacapitalistas tecnofinancieros.
La guerra, además de disputar el petróleo, requiere condiciones de suministros de energía (litio, agua, tierras raras) que hagan posible el sistema hacia futuro.
Argentina por decisión del gobierno de Javier Milei quedó en dependencia y sometimiento a los dictados de los Elon Musk de X, Peter Thiel de Palantir y Marc Zukerberg de Facebook-whatsapp entre otros y el omnipresente Larry Fink de BlackRock. Principal actor de todo el entramado financiero de las plataformas.
En esa línea los argentinos debemos retomar desde la resistencia y la oposición los desafíos soberanistas, en comunicación sin descuidar el análisis sobre dependencia financiera y tecnológica.
La Colación, un modelo de construcción
En esta larga historia tomamos como referencia el año 2004, con la constitución de la Coalición por una Comunicación Democrática porque creemos que es útil reconocer que la historia no es lineal, en la que ninguno de los sectores en pugna es vencedor definitivo o derrotado de una vez y para siempre.
Tomamos el ejemplo de la construcción transversal y de la unidad en la Causa. Se trata hoy de promover el desarrollo sostenible de la convergencia tecnológica promoviendo la inversión pública y privada, la competencia económica y el federalismo informativo.
La Causa que nos convoca nace de las ideas que se multiplican desde los distintos sectores que pugnamos por una comunicación y telecomunicación democrática y que debemos emprender un nuevo punto de encuentro y síntesis, asumiendo la visión federal del país que queremos impulsar.
La trascendencia de la Causa que invocamos requiere que, unificado el nivel de comprensión del fenómeno de la tecnología y la comunicación en toda su integralidad soberana nos aboquemos a la construcción de un sujeto social, político, económico y cultural múltiple que la impulse, la sostenga y la desarrolle en toda la extensión federal y latinoamericana.
En medio de una CRISiS CIVILIZATORIA y de un cambio del paradigma productivo de la economía mundial, las culturas y las identidades están en disputa tanto por los contenidos de los bienes culturales e informativos que circulan por las redes como por la gestión de los instrumentos que imponen una lógica basada en el uso algorítmico de la información personal y una rediscusión del equilibrio global geopolítico mediante la supremacía tecnológica.
En ese marco, urge unir a las fuerzas populares en la defensa del concepto de la COMUNICACIÓN COMO DERECHO HUMANO, que no puede quedar librado a los caprichos y conveniencias del mercado sino al interés general.
Nuestra propuesta es que desde el territorio, provincia por provincia, las organizaciones sindicales, sociales, culturales, empresarias y universitarias vinculadas con la comunicación tanto desde la producción de contenidos como del transporte, la emisión y por supuesto junto a la ciudadanía comunicacional, convirtamos las ideas en causas con acciones que permitan instalar el derecho humano a la comunicación en la Agenda del Proyecto Nacional.
Más que nunca considerando los desafíos productivos, laborales, culturales, políticos y bio-psicosociales que supone el despliegue de la Inteligencia Artificial.
Para la construcción que nos planteamos no debemos esperar a que un sector nacional y popular acceda al gobierno.
En este nuevo escenario creemos necesario recuperar y sostener lo construido -mediante leyes y experiencias organizativas- y reivindicando la vigencia de los objetivos que perseguimos en el contexto actual de la convergencia tecnológica. Por eso es necesario manifestar que, tanto en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como Argentina Digital no han sido derogadas plenamente, y constituyen de hecho un cimiento fundamental –aunque insuficiente- para la lucha por una política pública inclusiva y democrática.
La regresión neoliberal
Queda claro que desde el año 2023 con la asunción al gobierno de Javier Milei, la ofensiva histórica contra el Estado como expresión de la mediación entre los sectores del trabajo y la producción se ha extinguido y el ataque al pueblo se ha profundizado.
El derecho a la información como insumo fundamental de la vida democrática ha sido una de las grandes víctimas del gobierno libertario encabezado por Javier Milei. No solo por los ataques y agravios contra los trabajadores de la comunicación sino por el desfinanciamiento de las políticas sectoriales para las industrias culturales, así como el vaciamiento de los medios públicos, la apropiación de recursos pertenecientes al sector comunitario y el congelamiento de los fondos de Servicio Universal, orientados a fomentar el despliegue federal e inclusivo de las redes de acceso a Internet.
El vaciamiento económico del sector ha sido complementario de la persecución judicial, los despidos y cierres de empresas –públicas y privadas- , la discrecionalidad en el manejo de la pauta oficial –unos 100 mil millones- y el sistemático incumplimiento del gobierno respecto de leyes y regulaciones absolutamente vigentes que son ignoradas.
Solo así han podido instalar un clima de autoritarismo político, represión y hambre entre los jubilados, las personas con discapacidad y los trabajadores.
Por un sujeto social soberanista
El desafío está planteado. Este IV Encuentro Federal por la Soberanía lo demuestra, ya que estamos asumiendo con la participación plural, desde la convocatoria que realizan los compañeros de Rosario, que cuando hablamos de Soberanía no lo hacemos desde una visión restringida y cortoplacista sino desde un punto de vista de planificación estratégica y de construcción de un sujeto social integral, que debe trascender la agenda electoral.
Desde la comprensión de ese contexto que, brevemente hemos descripto, ponemos a consideración de las centrales sindicales de los trabajadores, los trabajadores del sector de las comunicaciones y de las telecomunicaciones, de las provincias argentinas, las cámaras empresariales y de organizaciones sin fines de lucro, las universidades nacionales y los integrantes de las industrias culturales una propuesta concreta: la activación de una herramienta creada y sostenida por las leyes audiovisuales y de Argentina Digital, que fuera convertida en una plataforma unificada mediante el decreto de creación de ENACOM: el CONSEJO FEDERAL DE LA COMUNICACIÓN.
SI bien se trata de una convocatoria no oficial, la misma cuenta con toda la legitimidad de los actores que se movilizaron para reclamar por el pluralismo informativo y la diversidad cultural que fuera consagrado por los legisladores mediante la aprobación de las respectivas normas (leyes 26.522 y 27.078). Corresponde a nuestros espacios y organizaciones llenar de contenido, representación y funcionalidad a un espacio que facilite la convergencia de las luchas, experiencias, ideas y aportes que hagan posible una actualización política y normativa de estas herramientas estratégicas para un proyecto nacional.
Pautas para una agenda de trabajo:
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Desarrollo de políticas públicas que hagan posible la universalidad del acceso a internet.
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Recuperación plena de los objetivos legales del Fondo de Servicio Universal (FSU) para asegurar una infraestructura pública y federal que beneficie la asequibilidad en el acceso a las TIC.
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Defensa y promoción del aporte del sector cooperativo para el acceso social a la comunicación.
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Defensa del trabajo periodístico y la creación cultural. Los trabajadores de la comunicación y la cultura son una referencia fundamental para fortalecer la democracia.
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Políticas del sector audiovisual que recuperen los fondos de fomento a la producción nacional y que establezcan condiciones de equidad fiscal frente a las grandes plataformas (que están causando una pérdida anual de divisas superior a los U$S 1.000 millones) mientras se registra un vaciamiento en las fuentes de trabajo de la ficción y la música nacional.
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Articular los alcances de una agenda comunicacional en común sumando a los trabajadores gráficos de periódicos y publicaciones, así como todos los compañeros del campo de la comunicación digital, sus nuevos medios vía streaming o redes de Internet y sus organizaciones.
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Uso ético de los algoritmos. Los trabajadores y sus representantes deben participar siempre de forma adecuada en las decisiones relativas a sus datos personales, el control y la vigilancia digital del trabajo el uso de sistemas automatizados que afecten a sus puestos de trabajo, oportunidades y derechos.
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Por el fortalecimiento, defensa y promoción de los medios públicos en todo el país como garantía para fomentar el pluralismo informativo, las miradas federales en materia de información y cultura y el desarrollo de agendas multisectoriales.
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Puesta en funcionamiento de los instrumentos de financiación de medios comunitarios, pueblos originarios y de frontera (FOMECA)
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Soberanía tecnológica y de datos.
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Sumar a las provincias al Directorio de entidades como ARSAT que despliegan las redes de FO e interconexión a nivel federal.
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Recuperación del rol de instrumentos tecnológicos útiles para democratizar el acceso a la información como la TDA.
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Granjas de Inteligencia Artificial. La instalación de industrias que operan con datos e inteligencia artificial con uso intensivo de recursos naturales argentinos debe tener una adecuada fiscalización del estado nacional y las provincias donde se instalen.
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Alfabetización. Implementación de una política nacional de Alfabetización Mediática e informacional que permita el uso crítico y reflexivo de las nuevas tecnologías de la información, la protección de datos personales y el amparo de las infancias y sectores vulnerables.
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Promoción del rol de las universidades nacionales como actores fundamentales de una nación con soberanía comunicacional, científica y tecnológica.
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Respeto y jerarquización de los docentes y trabajadores.
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Promoción de una mirada accesible de la comunicación, atendiendo puntualmente los derechos a la comunicación y la cultura de las personas con discapacidad.
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Recuperar y fomentar las perspectivas de una comunicación indígena con identidad que incluye el acceso al espectro radioeléctrico, así como a la infraestructura de internet
Estos y otros temas fueron abordados en una reunión de consulta con algunas organizaciones sociales, comunitarias, cooperativas y sindicales de la comunicación, de la CGT, de la CTA delos Trabajadores, de la CTA Autónoma y Universidades.
Agradecemos al Sindicato de Prensa de Buenos Aires por al aporte a esta tarea.