La presidenta del Kuomintang, Cheng Li-wun, llegó a Beijing para encontrarse con Xi Jinping. Su visita, la primera de un líder opositor en diez años, busca promover el diálogo en medio de tensiones con Estados Unidos y el gobierno taiwanés pro “independentista” del Partido Progresista Democrático.
Cheng Li-wun, presidenta del Kuomintang (KMT), principal fuerza de la oposición, se encuentra de visita en la China continental, donde tiene previsto reunirse con el presidente Xi Jinping. Se trata de la primera vez en una década que un líder en funciones del KMT realiza un viaje de este tipo, tras una invitación oficial recibida a comienzos de abril de 2026. En medio del convulsionado escenario global donde surgen especulaciones acerca de que Beijing podría tomar Taiwán por la fuerza ante la diversificación de frentes de Estados Unidos por la guerra contra Irán, la diplomacia para concretar sus objetivos es la aguja que teje el camino de su política interior y exterior.
La delegación, que recorre Shanghái, Nanjing y Pekín (o Beijing) entre el 7 y el 12 de abril, busca promover la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán bajo el llamado consenso de 1992. Cheng ha definido la visita como un intento de actuar como “puente para la paz” y ha reiterado la postura del KMT, contraria a la independencia taiwanesa.
El viaje tiene lugar pocas semanas antes de la prevista cumbre entre Xi Jinping y el presidente estadounidense Donald Trump, lo que ha incrementado tanto la atención internacional como las críticas de los sectores separatistas o pro “independentistas” dentro de Taiwán. Es, además, la primera visita de este tipo desde que Hung Hsiu-chu viajara a China en noviembre de 2016. Desde entonces, las relaciones entre Pekín y Taipéi se han deteriorado de forma sostenida: el gobierno chino ha suspendido los contactos oficiales con el gobierno taiwanés y ha intensificado su presencia militar alrededor de la isla, con más incursiones aéreas, despliegues navales y maniobras a gran escala.
Mientras el KMT presenta el viaje como un paso necesario para reducir tensiones, el gobernante Partido Progresista Democrático (DPP) lo ha cuestionado duramente, acusando a Cheng de adoptar una postura demasiado complaciente con Pekín. La dirigente busca, en parte, recuperar el espíritu del histórico encuentro de 2005 encabezado por Lien Chan, que marcó el primer acercamiento de alto nivel entre el KMT y el Partido Comunista Chino desde el final de la Guerra Civil, aunque en un contexto actual mucho más tenso.
En este escenario, el aumento de las maniobras militares de Beijing se vincula tanto a los gestos de apoyo de Estados Unidos hacia Taiwán —incluido el suministro de armamento— como a la intención del gobierno de Xi de frenar cualquier avance hacia la independencia de la provincia insular y sostener su objetivo de reunificación.
Cronología de las relaciones entre China y Taiwán
La tensión entre China y Taiwán tiene su origen en la guerra civil china (1927-1949), que finalizó en 1949 con la victoria del Partido Comunista (PCCh), la fundación de la República Popular y la retirada de las fuerzas nacionalistas del Kuomintang (KMT) a la isla de Taiwán, encabezadas por Chiang Kai-chek , donde establecieron la denominada República de China.
Hasta 1971 la República de China (Taiwán) mantiuvo su lugar en Naciones Unidas y ocupó un puesto de miembro permanente en el Consejo de Seguridad.
Taiwán pierde su puesto en Naciones Unidas después de que la Asamblea General aprueba una resolución que otorga la única representación china en el organismo a la República Popular China, con capital en Beijing.
En 1979 , Estados Unidos suspende sus relaciones diplomáticas formales con Taiwán y las establece con China. Aún así, Washington mantiene hasta el día de hoy a esta provincia como un aliado estratégico en su disputa global con el gigante asiático.
Asimismo, Deng Xiaoping en la década de 1980 propuso la política de "un país, dos sistemas" para una reunificación pacífica. En 1993, Singapur acoge el histórico primer encuentro entre un representante chino y otro taiwanés. Esta reunión fue posible gracias al "Consenso de 1992", por el que las dos partes aceptaron la existencia de "una China", pero se reservaron el derecho a sus respectivas interpretaciones: Beijing identifica a China con la "República Popular de China" y Taipei con su "República de China".
El Partido Kuomintang (KMT) lo define como "una China, interpretaciones respectivas", mientras que la República Popular China (RPCh) afirma que solo existe una China como único representante legítimo, sin reconocer la frase de "interpretaciones diferentes o respectivas". Por otro lado, el Partido Progresista Democrático (DPP), que ha gobernado Taiwán desde 2016, niega la existencia del consenso y rechaza explícitamente este acuerdo, argumentando que no fue un consenso real y que Beijing lo utiliza para imponer la fórmula de Deng de "un país, dos sistemas".
A comienzos de los 2000 es elegido presidente taiwanés Chen Shui-bian, del Partido Democrático Progresista, que mantiene una línea independentista, mientras que el KMT es partidario de una eventual reunificación.
Como respuesta, China congela las reuniones de alto nivel con Taiwán y comienza una era de tensiones a ambos lados del estrecho, a pesar del incremento de las relaciones económicas bilaterales.
En 2005, China aprueba una ley que contempla el uso de la fuerza en caso de que Taiwán declare formalmente su independencia. Al respecto, en ese momento el presidente de KMT, Lien Chan, inició un histórico viaje de ocho días a la República Popular China, convirtiéndose en el primer máximo líder del KMT en pisar el continente desde 1949. Este "Viaje de Paz" marcó el primer encuentro de alto nivel entre el KMT y el Partido Comunista Chino desde el fin de la Guerra Civil. Aquel encuentro dio inicio a la “tercera cooperación” entre el KMT y el PCCh
Durante la visita, que abarcó ciudades como Nankín, Pekín, Xi'an y Shanghái, Lien Chan se reunió con el entonces Secretario General del PCCh, Hu Jintao, en el Gran Salón del Pueblo. Ambas partes reafirmaron el Principio de una sola China y acordaron cinco puntos clave para mejorar el diálogo transoceánico, incluyendo el reinicio de las negociaciones, el fin de la hostilidad, la promoción de tres enlaces directos (transporte, correo y comercio) y la cooperación económica. Por otra parte, en 2008 Ma Ying-jeou, del KMT, es elegido presidente y comienza una nueva fase de acercamiento.
En tiempos más recientes, figuras como Xi Jinping han endurecido la postura de Beijing, advirtiendo que no renunciarán al uso de la fuerza, mientras que líderes taiwaneses como Tsai Ing-wen (presidente desde 2016) y William Lai (presidente electo en 2024) han reforzado la soberanía de la isla sin reconocer el "Consenso de 1992".
Este nuevo acercamiento va marcar un antes y un después en las relaciones entre Beijing y Taipei en el fortalecimiento del concepto de “Una sola china” y una futura posible reunificación de la isla con la China continental, quien mantendrá los valores de la diplomacia para que pueda darse una ordenada y pacífica transición, conviviendo en el marco de una China unificada una vez que se llegue al centenario de la República Popular en 2049.
Si en el transcurso del tiempo previsto ningún país interfiere en el asunto Taiwán o los sectores secesionistas no promulgan una “independencia” de facto, para esa fecha el gobierno chino, liderado por el Partido Comunista, tiene estipulada la reunificación total de la nación.