El régimen de Benjamín Netanyahu acaba de volver a violar lo estipulado en los acuerdos de octubre de 2025 y movió la “línea amarilla” que restringe el acceso de ciudadanos palestinos en Gaza. Mientras que ayer se confirmó el abordaje israelí en aguas internacionales a embarcaciones de la Flotilla Global Sumud, que lleva ayuda humanitaria a la Franja, para obligarlas a cambiar su rumbo y mantuvo secuestrados a varios de sus tripulantes.
Israel extendió su “línea amarilla” en la Franja de Gaza, lo que limita aún más el territorio en el que pueden moverse los palestinos de acuerdo a lo estipulado en el alto el fuego de octubre de 2025. De esta manera, el régimen que encabeza Benjamín Netanyahu pasa a controlar totalmente alrededor de dos tercios del enclave. Por su parte, el Frente Democrático para la Liberación de Palestina condenó esta medida que considera como “una grave violación del acuerdo de alto el fuego y un intento deliberado de imponer por la fuerza nuevas realidades sobre el terreno”.
Tal determinación adoptada por Tel Aviv, advirtió, representa “una peligrosa escalada sobre el terreno” que está enmarcada en “una política israelí sistemática destinada a expandir la zona de amortiguación y transformarla gradualmente en una frontera de facto” ya que, asimismo, “esto refuerza el control israelí sobre gran parte del este de Gaza, extendiéndose hasta las inmediaciones de los asentamientos que rodean la Franja”.
En su repudio, agregó que “el enemigo no se conforma con estas medidas” porque la intervención militar directa “y el despliegue de grupos armados interpuestos para infiltrarse desde las zonas de la ‘línea amarilla’ hacia la Franja de Gaza, busca sembrar el caos, desestabilizar la región y perpetrar ataques contra civiles, como parte de un plan contra la seguridad social palestina”.
En tal sentido, puntualizó que estas prácticas van acompañadas por la continua destrucción y demolición de viviendas e infraestructura en las zonas orientales, algo que “allana el camino para el establecimiento de nuevas bases militares y asentamientos”, lo que revela “la intención del enemigo de consolidar su presencia militar y de asentamientos, así como su rechazo a cualquier retirada de la Franja de Gaza”, en lo que expresa “un intento flagrante por parte de Israel y de su proyecto colonial de asentamientos para sabotear las conversaciones mantenidas por el embajador Nikolay Mladenov con las facciones de la resistencia y los mediadores en El Cairo”.
Cabe recordar que Mladenov es el ex ministro de Asuntos Exteriores y de Defensa de Bulgaria que, a instancias de la ONU, tiene a su cargo la difícil tarea de sostener el alto al fuego en el enclave gazatí y encarrilar las conversaciones que tienen por escenario a la capital egipcia. Por lo que el Frente Democrático lo instó a “asumir sus responsabilidades y presionar a las autoridades israelíes para que cesen de inmediato estas violaciones”, al tiempo que subrayó que la continuación de estas prácticas por parte de Tel Aviv “socava las conversaciones de El Cairo, especialmente mientras las violaciones y los ataques contra civiles continúan sin cesar”.
La Global Sumud de nuevo en el blanco de Israel
Al cierre de esta edición, desde la página oficial de la Global Sumud (GS) se confirmaba que habían sido interceptados 22 de sus barcos, mientras que otros 45 continuaban navegando en aguas internacionales en cercanías de Grecia. Los tripulantes de las naves interceptadas fueron mantenidos en cautiverio en alta mar durante varias horas por miembros de las Fuerzas Armadas de Israel. La amenaza latente de Tel Aviv de volver a avanzar contra la Flotilla por considerar que la ayuda humanitaria “colabora con el terroismo” hace pensar lamentablemente en que episodios de estas características se puedan repetir en las próximas horas.
El Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino convocó de urgencia ayer por la tarde a una manifestación en el obelisco porteño para repudiar el hecho y solidarizarse con esta flotilla internacional humanitaria ni bien se confirmó desde la Global Sumud el abordaje de al menos una docena de sus barcos por “lanchas rápidas militares con la identificación de Israel”. En el episodio, sus tripulantes fueron apuntados con láseres y armas de asalto semiautomáticas y se les ordenó ponerse de rodillas con las manos en la cabeza.
Cabe recordar que la GS zarpó hace un mes de Barcelona con el propósito de romper el bloqueo a Gaza que hace parte del plan genocida contra su población impuesto por el criminal de guerra y prófugo de la justicia internacional Benjamín Netanyahu.
“Ante esta gravísima situación, exigimos que se esclarezcan inmediatamente los hechos, que se respete la integridad de la tripulación y que la Flotilla puede seguir su misión”, manifestó en su declaración leída en el acto frente al Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Por último, reclamó a los gobiernos de la región su pronta intervención para “auxiliar a los tripulantes” e hizo un especial pedido a la Cancillería nacional para velar por los tripulantes argentinos.