Las elecciones del Centro de Estudiantes de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín dieron como resultado una victoria contundente del MUI - Lista 18 con un total de 453 votos sobre los 272 cosechados por la Mella. Una diferencia aún más grande que la lograda en 2025, que da cuenta de la aprobación estudiantil a las tareas asumidas por el Movimiento Universitario de Izquierda, que se consolida y crece al calor de la lucha contra el vaciamiento de la Universidad Pública ordenado por Milei. Por Lucas Alfieri*
Los comicios que concluyeron días atrás para la renovación de autoridades del Centro de Estudiantes de la Escuela de Humanidades de la UNSAM (CEHUM) volvieron a marcar un techo histórico de participación con un total de 852 votantes. En estas elecciones, el MUI creció en un total de 57 votos respecto a las del 2025; un salto cuantitativo y cualitativo, que se vio también reflejado en la caída del FIT y el Ya Basta, que no pudieron lograr ninguna secretaría en el CEHUM.
Un modelo de CEHUM que se consolida
Es importante balancear cómo llegamos a este histórico resultado para el MUI que, desde 2020 que ingresó al Centro de Estudiantes, no dejó de crecer cuantitativa y cualitativamente como agrupación para consolidarse como una nueva opción en la Universidad. En 2025 se dio el paso más relevante que fue la decisión de abrirse de la Mella, una corriente con la que si bien tenemos confluencias a nivel nacional, viene ocupando un papel conservador en dos discusiones centrales de la etapa política 2024-2025: quién marca el ritmo del conflicto universitario en la explosión de las tomas y asambleas masivas y cómo nos paramos ante el recorte de planes de estudios que propone el SACAU (Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios).

El espaldarazo que los estudiantes dieron a esa decisión nos llevó en 2025 a ser primera fuerza en Humanidades y mayoría en el Consejo de Escuela. Y a finales de 2025, nuestro primer cuatrimestre como conducción, nos animamos a discutir fervientemente contra el recorte de los planes de estudios que, de la mano de las comisiones por carreras, logramos frenar temporalmente en Comunicación y en Historia.
Vale destacar que esa discusión y la muestra de músculo estudiantil para interrumpir el Sacau no fue el único avance de nuestra gestión: a contramano de lo que planteó la Mella como campaña, desde que llegamos hemos demostrado que el ejercicio de la representación puede y debe combinar la búsqueda de transformaciones profundas y también atender cada reivindicación inmediata para mejorar las condiciones de cursada.
Esa premisa nos permitió alcanzar la oferta de verano más alta de la historia de la Escuela, nos llevó a construir un bar del centro de estudiantes con becas de trabajo y el café más económico del Campus Migueletes. También nos dimos el paso de expandir las comisiones por carrera y llevarle a cada estudiante la importancia de un viaje de estudio y de carrera, una decisión que nos impulsó a organizar fiestas, torneos y rifas para financiarse ante la negativa de las autoridades de la Escuela de otorgar fondos.
El avance del MUI y los desafíos venideros
La Escuela de Humanidades cuenta con seis carreras: Psicopedagogía, Comunicación, Historia, Letras, Filosofía y Ciencias de la Educación. El MUI históricamente ha sostenido un peso en el turno tarde, con Comu e Historia, pero en esta elección el apoyo de Psicopedagogía y el aumento de la inserción en el turno noche en las carreras restantes nos ha dado una presencia muy clara en todos los turnos. En líneas generales se obtuvo alrededor del 57 por ciento a la mañana, un 60 a la tarde y un 45 en el turno vespertino.
Hacia adelante nos espera una nueva conducción al frente del CEHUM en la que debemos profundizar la construcción y efectividad de los espacios sindicales como las comisiones, las asambleas y los grupos de estudio. También construyendo más talleres, actividades recreativas y la canalización de reivindicaciones inmediatas del movimiento estudiantil.
El 2027 será un año donde el MUI deberá apostar a expandirse y lograr crecer más allá de la Escuela de Humanidades, de cara a una elección de Consejo Superior donde las ofertas políticas volverán a dejarnos una vacancia: seguirá faltando una agrupación con perspectiva de poder universitario, que piense la unidad en acción con autonomía de las autoridades y que proponga los cambios sobre la lectura concreta de su realidad. Y donde eso falte, hay lugar de sobra para el MUI.
--
* Lucas Alfieri es Responsable Nacional del MUI y estudiante de Ciencias de la Comunicación- Universidad Nacional de San Martín.