El gobierno nacional acelera su avance sobre el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses. “Si se sale con la suya el día de mañana no habría una jubilación tal como la conocemos, sino algo parecido a la Pensión Universal para el Adulto Mayor”, dijo Claudio Cabrera, desde el Movimiento Jubilados Liberación.
La Presidencia Milei acelera su ataque contra el Fondo de Garantías de Sustentabilidad de la Anses. De esta forma, profundiza su decisión de entregar a la timba financiera el dinero que les pertenece a los trabajadores jubilados y activos. Para ello, tal como deslizaron durante los últimos días diferentes vocerías mediáticas de la cartera a cargo de Luis “Toto” Caputo, las autoridades de Anses ya tienen luz verde para abrir la canilla con el fin de inyectar dineros de este fondo común en el mercado financiero local a los efectos de subsidiar préstamos. Lo hacen con la expectativa, entre una sociedad cada vez más endeudada, de provocar una suerte de primavera en la que el consumo, aunque más no sea fugazmente, ayude a que La Rosada gane iniciativa política.
Pero lo cierto es que más allá de la finalidad táctica que tiene tal determinación, ya que con esto el gobierno pretende aflojar un poco el yugo que pesa sobre sectores asalariados fuertemente endeudados, lo que se persigue como objetivo de fondo es poder obtener algo de financiamiento en las vísperas de un año electoral y consagrar un nuevo paso en la ronda de transferencia de la riqueza desde el universo del trabajo al del capital. En ese camino, el zarpazo a la caja de la Anses generaría un formidable negocio para muy pocos, al tiempo que destruiría el modelo solidario de reparto que aún con claras deficiencias, garantiza un grado de universalidad importante al sistema de jubilaciones.
“Esto es algo en lo que viene avanzando el gobierno desde su mismo inicio”, señaló desde el Movimiento Jubilados Liberación (MJL) Claudio Cabrera, quien recordó que “desde hace mucho que venimos marcando cómo van vaciando las arcas que son nuestras, de los jubilados, y ahora quieren quedarse con la plata del FGS para meterla en la timba financiera”. Sobre este manotazo a las joyas de la abuela, añadió que “es muy peligroso, tal como lo es lo del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que permite que los patrones se queden con parte del dinero de la previsión social”.
En diálogo con NP, en el marco de otro miércoles de lucha del MJL frente al Congreso, remarcó que el FGS “permite que tengamos un respaldo para las jubilaciones”, por lo cual “esto es una nueva agresión contra los jubilados a quienes el gobierno nos está asfixiando con otras cosas como la suspensión de la entrega sin cargo de medicamentos o la supresión de prestaciones médicas”. Ante este escenario, recalcó que “con el resto de las organizaciones que participamos de las jornadas de los miércoles, venimos tratando de organizar una movilización hacia el Ministerio de Economía para denunciar estas atrocidades que hace el gobierno, que forman parte de un esquema de entrega de soberanía que responde a las órdenes del FMI”.
Al respecto de lo que se juega en esta lucha, advirtió que el gobierno “va a subir la edad jubilatoria, equiparar la de mujeres y hombres y el día de mañana no habría una jubilación tal como la conocemos, sino que prevalecerá algo parecido a la Pensión Universal para el Adulto Mayor, con lo que se tendrían que arreglar quienes se jubilen en el futuro”.
De manera tal que alertó que lo que vuelve a aparecer en el horizonte es la amenaza de que se avance hacia un sistema parecido al de las AFJP, “porque lo quieren, en definitiva, es transformar a las jubilaciones en un negocio para el sector financiero”. Es por eso que reafirmó que “la lucha que damos cada miércoles es por nosotros, pero fundamentalmente por los trabajadores que no van a tener acceso a una jubilación digna ni a una obra social”.