Militantes fascistas, que veníam de vandalizar un mural del Che y carteleras de distintas agrupaciones estudiantiles de izquierda, fueron a provocar este viernes a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y se llevaron una importante humillación.
Por La Calvo (*)
Decir que el gobierno de Javier Milei tiene en la mira a todos los espacios históricamente combativos no sorprenderá a nadie. Sin embargo, la maniobra que intentaron llevar a cabo en Puan resultó inesperada, tanto por ridícula como por descarada.
Hace poco más de una semana, el militante de La Libertad Avanza Marco Fattorello tapó, pintando la bandera argentina, un mural del Che Guevara en la mencionada facultad. Este fue el tercer mural del Guerrillero Heroico que vandaliza de esta manera el roquense, después de hacer lo propio en la sede trelewense de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y la sede central de la Universidad Nacional del Comahue, en Neuquén.
Aquí hacemos un paréntesis. Cualquiera que haya pintado un mural, una pared, o haya pensado sobre pintar por más de dos segundos, se dará cuenta que lo conveniente es usar un rodillo y una lata de pintura. Nuestro protagonista, sin embargo, decidió que lo óptimo sería utilizar pintura en aerosol. Esta es más cara que la pintura en lata y vienen en tamaños más chicos, por lo que Fattorello gastó dos latas de celeste y una de blanco en su payasada.
Con el mural de Puan rápidamente repintado, la saga parecía finalizada, como había sido el caso en la UNComa. Pero se ve que Fattorello quería aprovechar su viaje a Buenos Aires. Durante la semana que siguió a la pintada, recorrió distintas facultades de la UBA en busca de otros espacios donde provocar. Cada una de estas visitas fue interrumpida por estudiantes y/o personal de las facultades, quienes estaban en estado de alerta tras la primera sorpresa en Filo.

Al ver la imposibilidad de repetir una acción silenciosa, recurrió a sus seguidores porteños con el objetivo, según él, de sólo pintar nuevamente la bandera argentina sobre el Che Guevara. Al mismo tiempo que lo atendían en Sociales y FADU, Fattorello armaba un grupo de choque conformado por cuarentones sin nada mejor que hacer un viernes al mediodía que joder a estudiantes. En el grupo de whatsapp donde se organizaban para el enfrentamiento, se hablaba “en chiste” de llevar varios tipos de armas, dando cuenta que la idea no era pintar un mural, sino herir a los “zurdos” que los recriminen.
La convocatoria, sin embargo, fue filtrada, por lo que un grupo de estudiantes se adelantó y esperaba a la patota en la puerta de Filo para no permitirles el paso. Los libertarios hablaban en el grupo sobre “salir de atrás del teclado”. Sumándole a esta máxima el famoso “zurdo vas a correr” de las redes, se puede inferir que verdaderamente creían que no sólo se iban a ir a las manos, sino que iban a ganar.
Al mediodía del viernes, los libertarios se reunieron en Parque Chacabuco, desde donde fueron juntos hacia la facultad. Una cuadra antes de llegar, se encontraron con el grupo de estudiantes que estaba a su espera. Al ver que no iba a poder pasar, la patota decide tirarles gas pimienta a sus contrincantes, para ver si conseguía ahuyentarlos, lo cual no surtió efecto. Los estudiantes se mantuvieron firmes impidiendo el paso de los libertarios, por lo que finalmente estos resolvieron retroceder, no sin antes empezar a grabar y victimizarse como ya es tradicional en estos grupos de provocadores (recordemos a Fran Fijap y su guardaespaldas “repartidor” en la marcha de jubilados el año pasado).

La victimización fascista no es nueva, ni por parte de los militantes de Milei ni por el fascismo en general. De hecho, hacen de esa victimización sus casus belli tradicional. Fattorello viene utilizando esta táctica desde que inició su carrera de influencer mileísta. Cada una de sus vandalizaciones fue recriminada en el momento, ya sea por personal de las facultades o por estudiantes de estas y, en todas, se grabó inmediatamente haciendo un berrinche por la “libertad de expresión”. Otro escudo que utiliza es su perfil de twitter, donde tiene una publicación fijada en la cual pide por favor que no “doxxeen”, amenacen, ataquen, insulten, etc., a las personas que lo enfrentan. Esto contradice lo que hizo en las facultades de la UBA. En Puan, subió las caras de quienes recuperaron el mural, haciéndose el distraído y sin hacer comentario sobre qué pretendía subiendo estas fotos. Mientras que en Sociales, hizo un llamado a “la SIDE de X” para que busquen información sobre un estudiante que lo había enfrentado en su primera excursión por la facultad.
Este no fue el primer caso de militantes oficialistas atacando a los estudiantes y probablemente no sea el último. Tenemos que repudiar estos hechos desde todo el movimiento estudiantil en su conjunto pero, a la vez, estar organizados por si se repiten. Estamos en un clima político que avala estas acciones, ya sea de forma activa como hace el oficialismo, o de forma pasiva como hace la supuesta oposición.
Como siempre, hay escépticos de que el gobierno tenga algo que ver. A aquellos les decimos que sólo hace falta ver que las provocaciones fueron festejadas por la diputada Lilia Lemoine, Fatorello fue invitado al medio de propaganda oficialista Carajo Stream, e incluso algunos de los miembros de la patota eran trolls voceros de twitter; los cuales, se sabe hace rato, son parte extraoficial del gobierno de Milei.
Pero ¿Por qué el Che? Por supuesto, la respuesta parece fácil inicialmente. Ernesto Che Guevara fue comunista y esta gente odia al comunismo. Pero estamos hablando de los mismos que le dicen comunista a Larreta, podrían ensañarse con los murales de CFK, Néstor Kirchner, Hugo Chávez, Maradona, etc. y sería igualmente un golpe al comunismo visto desde sus ojos. La respuesta se encuentra, justamente, en uno de los murales que tapó Fattorello. En el primero que vandalizó, el de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el Che no estaba solo, aparece junto a un fragmento de “El nacedor” de Eduardo Galeano, donde deja claro por qué el Che es el blanco de todos estos ataques.
¿Por qué será que el Che tiene esta peligrosa costumbre de
seguir naciendo? Cuanto más lo insultan, lo manipulan,
lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos.
¿No será porque el Che decía lo que pensaba, y hacía lo que decía?
¿No será porque eso sigue siendo tan extraordinario,
en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran,
y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?

(*) La Calvo es la Agrupación Estudiantil de La Fede y el MUI en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Su nombre es en honor a Jorge Calvo, ex Secretario General de la Federación Juvenil Comunista, asesinado en Quilmes por una patota fascista en 1950, cuando resistió aquel ataque criminal salvando la vida de varios de sus compañeros.