Así definió Iris Pereyra al homenaje que la comunidad educativa de la Escuela Bernardino Rivadavia de Vicente López le brindó ayer a su hijo Floreal Avellaneda. Ahí “El Negrito” cursó la primaria y en la vereda del colegio fue emplazada una Baldosa por la Memoria que lo recuerda. “En 1976 con el golpe de Estado hubo un verdadero exterminio y ahora hacen lo mismo por medio del hambre” resaltó Iris y afirmó que mientras “muchos de los que dicen que son opositores están durmiendo la siesta, el momento para sacar de cuajo a quienes son los responsables de todo esto es ahora”.
Este domingo 30 de agosto se conmemoró el Día Internacional de las Víctimas de las Desapariciones Forzadas, que reafirma el derecho inalienable a conocer la verdad y clasifica la desaparición forzada de personas como un crimen de lesa humanidad de carácter permanente, figura que el Código Penal argentino incorporó en 2011 tras décadas de lucha de los organismos de DDHH. Y esa fue la fecha elegida por la comunidad educativa de la Escuela 10 Bernardino Rivadavia, de la localidad bonaerense de Munro, partido de Vicente López, para colocar en su vereda una baldosa conmemorativa confeccionada colectivamente junto a Barrios por Memoria y Justicia Zona Norte que recuerda que ahí cursó el ciclo primario Floreal Avellaneda, El Negrito.
La emotiva ceremonia contó con la presencia de integrantes de la Asociación de Sobrevivientes, Familiares y Compañeros de Campo de Mayo, de la Federación Juvenil Comunista, el Partido Comunista y la Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH), cuya presidenta, Iris Pereyra de Avellaneda, no ocultó su satisfacción “por todas las cosas que podemos hacer por El Negrito y por todos los 30 mil”. Entre ellas, destacó aquellas iniciativas que cuentan con la participación de los más jóvenes, como sucedió en este caso con los alumnos de la Escuela 10 en la confección de la baldosa, en la que quedó grabada la leyenda: “Aquí estudió Floreal El Negrito Avellaneda, militante de la Federación Juvenil Comunista secuestrado el 15 de abril de 1976 y asesinado por el Terrorismo de Estado”. En 2010 en ese mismo colegio ya se había colocado una placa recordatoria del Negrito, en aquella ocasión en la puerta del salón donde Floreal cursó séptimo grado. A ello se le suma ahora este homenaje que, en palabras de Iris, “es una caricia al alma”.
El contexto en el que tuvo lugar la iniciativa tiene un valor especial. La semana pasada la Corte Suprema reconoció que contempla la posibilidad concreta de que los más de 80 genocidas de la última dictadura que están cumpliendo sus condenas en la cárcel puedan beneficiarse con prisión domiciliaria. En tanto, en una reciente sesión del Consejo Permanente de la OEA, el gobierno de Javier Milei a través de Carlos Cherniak, su embajador en el organismo, impidió que se instituyera el “Día Interamericano contra la Detención Arbitraria”, bloqueando la propuesta presentada por los representantes de Canadá, Brasil, México y Uruguay, entre otros países, en cuyo texto se resaltaba el principio de “Nunca Más”.
En la dirección diametralmente opuesta, las banderas de Memoria, Verdad y Justicia se mantuvieron en alto ayer en Vicente López. “Esto es algo hermoso, producto de la lucha, de esa semillita que una planta y planta y que, con el tiempo, permite esta cosecha”. En esta oportunidad, se trató de una semilla que germinó en el piberío de la Escuela 10, que esperaba ansioso la llegada de Iris el domingo por la mañana para entregarle un ramo de flores. Y que la abrazó en la entrada de ese edificio al que tantas veces la ahora titular de la LADH ingresó de la mano del Negrito. “Fueron años, él hizo ahí toda la primaria acá y yo lo llevaba y lo buscaba e iba a las reuniones, así que esta escuela es para mí el segundo hogar que tuvimos”, relató Iris mientras su cálida mirada quedaba envuelta por tantos recuerdos entrañables. Esa misma mirada era la que sostenían decenas de alumnos que, con sus sonrisas, multiplicaban la imagen de Floreal, siempre presente en la escuela Bernardino Rivadavia.
“Son cincuenta años del golpe cívico-militar-eclesiástico y estamos viviendo una situación terrible con este gobierno negacionista que tenemos”, refirió Iris y añadió que a esto se suman “los aumentos de todo lo indispensable para vivir, lo que hace que la gente esté endeudada; todo esto da bronca tanto como que muchos de los que dicen que son opositores estén durmiendo la siesta”. Ya que, subrayó, “es ahora el momento en que hay que sacar de cuajo a quienes son los responsables de todo esto”.
Tras advertir que “están matando de hambre al pueblo”, la presidenta de la LADH recordó que “en 1976 con el golpe de Estado hubo un verdadero exterminio de compañeros luchadores y ahora hacen lo mismo por medio del hambre, porque todos los días aumentan las cosas pero los sueldos no y a los que protestan, como los jubilados, los reprimen”.
Ante este drama social que padece nuestro pueblo, reafirmó con su inagotable fortaleza de siempre que, sin embargo, “no nos han vencido”. Y para ejemplificar la importancia de la lucha, destacó que mal que les pese a Javier Milei y Victoria Villarruel, “los juicios siguen y todavía seguimos luchando, peleándola, firmes como organismos de Derechos Humanos”.