En este contexto se prevé señalizar el predio conocido como El Camino de las Moras, donde hace cincuenta años fueron masacradas las trabajadoras y militantes políticas Olga Sánchez, María Cristina Mattioli, Graciela Siryi y Gladys Lucía Gómez. “No olvidamos a nuestros 30.000 desaparecidos y desaparecidas y no nos vamos a reconciliar jamás”, puntualizó desde el PC corondino Maru Regué.
Hay sucesos que tienen la particularidad de trazar un hilo conductor entre momentos que expresan lucha, rebeldía y reivindicación de clase. Uno de ellos es el que, por estos días, atraviesa la memoria de la localidad santafecina de Coronda, al tiempo que habla sobre la relevancia que tiene la tarea de perseguir la verdad como un camino de justicia.
La memoria sobre La Masacre del Camino de las Moras tiene que ver con todo eso: con las banderas que el lunes pasado se enarbolaron en plazas de toda la Argentina con motivo del 8M, y con aquellas que van a guiar la marcha del 24 de marzo.
Pasaron cincuenta años de la fatídica jornada en que cuatro jóvenes mujeres trabajadoras y militantes políticas, más precisamente de la JP, fueron secuestradas y ejecutadas por una patota de la Triple A. Los restos de Olga Teresita Sánchez, María Cristina Mattioli, Graciela Cristina Siryi y Gladys Lucía Gómez fueron hallados por un arriero en una fosa clandestina ubicada en el campo militar San Pedro, a un kilómetro de la autopista que conduce a Rosario. Aquellos actos de terrorismo de Estado anticipaban lo que, pocos días después, se institucionalizaría con el golpe del 24 de marzo de 1976.
La dictadura desvió la investigación asociando el hecho a una presunta “trata de blancas”. Se las inhumó como NN en el cementerio de Coronda, donde permanecieron tres décadas, hasta que comenzaron a ser identificadas gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y, principalmente, al tesón de parte de la militancia corondina, que favoreció las condiciones para que se desandara el camino de oscuridad de esta historia.
“A partir del seminario de Ctera que se hizo durante 2025, comenzamos a pensar nuestro territorio en relación al golpe de 1976”, refirió María Eugenia Regué, Secretaria de Derechos Humanos de Amsafé y militante del Partido Comunista de Coronda. Así empezó la tarea que llevó a dar con la Masacre del Camino de las Moras, denominación que hace referencia al sitio donde fueron encontrados los restos mortales de las cuatro trabajadoras, el 9 de marzo de 1976. “En Coronda siempre supimos de las cuatro compañeras del Camino de las Moras”, señaló Maru Regué y puntualizó que “pese a esto su historia estaba poco clara, por lo que nos pusimos a investigar, lo que permitió establecer quiénes eran, qué hacían y cómo fue que las asesinaron”. Recién en el año 2000 comenzó el recorrido que permitiría identificarlas, una tarea que se completaría en 2010, con la identificación de Gladys Lucía Gómez.
La Masacre del Camino de las Moras interpela a toda una localidad, en la que se está construyendo un Sitio de la Memoria que va a recordar a Olga, María Cristina, Graciela Cristina y Gladys Lucía, en una iniciativa impulsada por el Partido Comunista y otras organizaciones. “A partir de esta tarea de Memoria fue que nos fuimos vinculando con diferentes vecinos y junto a agrupaciones con las que venimos trabajando en otros temas, sobre todo de cara a cada 24 de marzo, hasta que a fines de 2025 comenzamos a trabajar la idea de que se señalice el lugar”, explicó Regué.
En enero pasado, pidieron que la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe tomara cartas en el asunto. El esfuerzo rindió frutos y se prevé que a fines de marzo el lugar pueda quedar señalizado. La docente comunista destacó que eso está asociado “a toda una tarea de investigación que hicimos previamente, en particular con camaradas del Partido, pero también con otros compañeros docentes”. Se trata de una labor fundamental en la búsqueda inclaudicable de memoria, verdad y de justicia que no puede quedar limitada a la militancia. Por lo que la dirigente de la provincia de Santa Fe fue clara al manifestar que el objetivo es que todo esto “aporte a la tarea de sensibilizar a nuestra comunidad sobre lo que pasó con la Masacre del Camino de las Moras, que la población se interese y sepa de quiénes se trataba, qué fue lo que sucedió, cómo y por qué”. En ese sentido las organizaciones están intentando contactar con familiares de las compañeras víctimas del terrorismo de Estado que venía desplegándose por el país desde antes del golpe genocida para que puedan asistir a la ceremonia que se va a hacer cuando se señalice el sitio.
De cara al 24 de marzo, desde el Espacio de Memoria, también se apunta a volver a señalizar la cárcel de Coronda, que durante la última dictadura funcionó como centro clandestino de detención.
La Secretaria de Derechos Humanos de Amsafé destacó en relación a esta iniciativa y a otras tantas por la Memoria, la Verdad y la Justicia que, a medio siglo del golpe genocida, la actividad será constante durante todo el año.
Con la palabra y el cuerpo, en Coronda se ratifica que no se olvida a quienes llevaron a cabo el plan de exterminio en nuestro país y el resto del continente y al vínculo que aquello tiene con las políticas del actual gobierno neofascista y ultraliberal. “No olvidamos a nuestros 30.000 desaparecidos y desaparecidas”, enfatizó Maru Regué. Por lo cual concluyó que “no nos vamos a reconciliar jamás ni vamos a aceptar que se apague la memoria de un pueblo que pretendía ser libre y que a cincuenta años del golpe continúa luchando por serlo”.