De cara al Pluri, en esta columna, la secretaria Política del Partido Comunista de San Luis, Claudia San Martín, reflexiona acerca del escenario en el que va a tener lugar la edición convocada para Córdoba, que caracteriza como “complejo y precarizado donde las feministas, seguramente, deberán diseñar nuevas estrategias para enfrentar al fascismo que las elige como enemigo principal y declarado”.
En un escenario de altísima conflictividad social provocada por la máxima explotación que impone el gobierno fascista de Javier Milei se realizará el 10, 11 y 12 de octubre próximo el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries que reunirá, nuevamente a la clase más precarizada del planeta, las mujeres y las disidencias.
¿Quién es más explotado por la derecha capitalista, históricamente, que el trabajador?, pues lo es su hermana, su hija, su compañera, su madre o cualquier mujer que comparta con él, el territorio de venta de su fuerza de trabajo donde esas mujeres además deben hacerlo, gratis.
Esa realidad material que el capitalismo ordenó utilizando la división sexual del trabajo tradicional es clave para sostener la fuerza de trabajo a bajo costo y no es más que el Patriarcado contra el que los feminismos autoconvocados vienen denunciando en Argentina hace 40 años y contra el que han dado batallas ganadas enormes, y hoy nuevamente puestas en tensión por el fascismo global.
El 39° Encuentro se realizará en un país en el que desde el 1° de enero al 31 de julio de 2026, se produjeron 123 femicidios y vinculados de mujeres y niñas, 5 transfemicidios y 14 femicidios vinculados de varones adultos y niños, según un nuevo informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano” que dirige La Casa del Encuentro.
Según el mismo informe “155 hijas/hijos quedaron sin madre, el 72 % son menores de edad; el 55 % de los agresores eran parejas o exparejas y como cada informe lo demuestra, el lugar más inseguro para una mujer en situación de violencia continúa siendo su vivienda o la vivienda compartida con el agresor (69 % fueron asesinadas en su hogar)”.
Las mujeres originarias y guardianas de la tierra siguen siendo criminalizadas por la defensa de sus territorios en la Patagonia y en el Norte Argentino donde la tecnocracia global planifica el saqueo de nuestros bienes comunes.
En todo el territorio adulteces trans continúan reclamando una reparación histórica que las tiene como protagonistas del Terrorismo de Estado donde fueron triplemente criminalizadas por pobres, por trans y por mujeres.
El cupo Laboral diseñado por nuestra comandanta, Lohana Berkins, y aplicado en el país a instancias de la Corriente Nacional que lleva su nombre, fue abortado por este gobierno homofóbico dejando sin empleo a nuestras hermanas cuya única salida es regresar al barro del sistema prostituyente para poder sobrevivir.
Nuestras niñas, adolescentes y jóvenes han sido privadas de un horizonte de realización para ser empujadas a la supervivencia con la carga de angustia y depresión que se traduce en tasas de suicidios alarmante en el país.
Es por primera vez en la historia sanitaria del país, la principal causa de muerte entre mujeres de 10 a 19 años, según revela el informe del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral, dado a conocer en septiembre último.
Un escenario por demás complejo y precarizado donde las feministas, seguramente, deberán diseñar nuevas estrategias para enfrentar al fascismo que como siempre las elige como enemigo principal y declarado, contra su orden binario, desigual y excluyente.