Lo ratificó la Red Continental de Solidaridad con Cuba y las Causas Justas en su quinta asamblea, que centró sus esfuerzos en dos ejes: masificar la denuncia contra el recrudecimiento del bloqueo que ahora mismo obstaculiza el suministro de combustible a Cuba y exigir la libertad inmediata del presidente Maduro y la diputada Flores.
“Denunciamos el grave peligro para la humanidad del accionar terrorista del gobierno de los EE.UU., encabezado por Donald Trump y Marco Rubio”, advirtió la Red Continental de Solidaridad con Cuba y las Causas Justas en una de las conclusiones a las que arribó su quinta asamblea, llevada a cabo a poco de que se cumpliera un mes del atentado terrorista perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela “y toda Nuestra América”, que dejó como saldo casi un centenar de asesinatos y el secuestro y la extradición forzada de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
El encuentro, que se hizo de manera virtual, tuvo lugar pocos días después de que se conociera la orden ejecutiva dictada contra Cuba por el presidente estadounidense, Donald Trump, a 64 años de la declaración del bloqueo a La Isla y a 202 años de que fuera enunciada la Doctrina Monroe. En este contexto, la asamblea centró sus esfuerzos en dos ejes de particular importancia para el ejercicio de la resistencia y la solidaridad internacional: masificar la denuncia contra el recrudecimiento del bloqueo que ahora mismo obstaculiza el suministro de combustible a Cuba y exigir la libertad inmediata del presidente Maduro y la diputada Flores.
La convocatoria fue realizada por el coordinador de la Red, el también secretario del Partido Comunista de la provincia de Santa Fe, Norberto Galiotti, quien al hacerlo fue claro al denunciar la reactivación por parte de Washington de una “versión nazifascista de la Doctrina Monroe”, por la que pretende anexar a los pueblos de América Latina y el Caribe mediante el “terrorismo global”. Entre quienes participaron del encuentro en el que además se rindió homenaje a Fidel Castro en el año del centenario de su nacimiento y a los 32 héroes cubanos caídos en combate en Fuerte Tiuna, estuvieron figuras de la talla de la presidenta del Instituto Simón Bolívar, Blanca Eekhout, y Fernando González Llort, uno de los 5 héroes que purgaron cárcel en el Impierio durante más de 15 años entre fines de los 90 y mediados de la década pasada por sus actividades de inteligencia contraterrorista en defensa de Cuba y quien hoy es titular de Instituto Cubano de Amistad con Los Pueblos.
“Enmarcamos la acción terrorista contra Venezuela y la Orden Ejecutiva del nazifascista presidente del imperio que considera a Cuba ‘una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional’, en la profundización de la Doctrina Monroe utilizando su poderío militar para realizar nuevos golpes de Estado y atentados terroristas hacia América Latina y el Caribe, con el fin de anexarnos como una estrella más a su bandera, que ha flameado junto al horror y muerte que ese Estado despliega sobre los pueblos en el mundo”, denunció la Red. Con el mismo énfasis, esta organización internacional subrayó que los pueblos ahí representados “les decimos a Trump, Rubio, al Estado profundo de EE.UU. y a los gobernantes abyectos de nuestro continente, que del Río Bravo hasta el Cabo de Hornos y del Atlántico hasta el Pacífico seremos dignos herederos de nuestra historia de lucha contra el colonialismo y contra el imperialismo”.
En esa línea, reafirmaron que “seremos libres, soberanos, independientes y ejerceremos la autodeterminación de cada pueblo de la Patria Grande que soñaron Bolívar, Manuela Sáenz, Martí, Mariana Grajales, San Martín, Juana Azurduy, Artigas, Tupac Katari, Sandino, Morazán, Juárez, Albizu Campos, Prestes, las hermanas Mirabal, Fidel, Celia Sánchez, el Che, Daniel Ortega, Salvador Allende y Hugo Chávez…cueste lo que cueste”.
En su documento final, esta asamblea refrendó su adhesión al criterio establecido por la Celac por medio de su resolución del 28 de enero de 2014, que establece a América Latina y el Caribe como “Zona de Paz”. Junto a lo cual hizo público su repudio a la Orden Ejecutiva por la que Trump sostiene que Cuba es “una amenaza inusual y extraordinaria para los EE.UU.”, y declaró al presidente estadounidense, a su secretario de Estado, Marco Rubio y “al Estado profundo del imperio como enemigos de la paz y peligros inminentes para la humanidad”.
Por lo tanto, la Red puso de manifiesto su disposición a “fortalecer y ampliar la solidaridad con Cuba y las Causas Justas”, como también a “ganar las calles de nuestro continente contra la barbarie imperial, llevando la solidaridad a cada rincón de Nuestra América, llevando la lucha contra el criminal y genocida bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y la inclusión de La Isla en el listado de Estados que supuestamente financian el terrorismo”. Sobre este punto, retrucó que no es otro que EE.UU. “el país que promueve, financia y ejecuta el terrorismo a escala global”.
De la misma manera, el texto también expresó el compromiso de los firmantes de “desplegar una campaña continental y hacia todo el mundo por la liberación del presidente Maduro y la diputada Flores” y demandó que Washington “deje al pueblo bolivariano construir su presente y futuro”.
Por último, enfatizó en el repudio al bloqueo energético que Estados Unidos impone contra Cuba y en ese marco instó “a todos los pueblos del continente y el mundo a decidir acciones contra esta acción ilegítima y criminal” e hizo un fuerte llamado a “prepararnos para una acción global contra el imperio y sus representantes en cada país”. En un contexto de “la lucha por la paz con soberanía, dignidad y autodeterminación de los pueblos”, la Red destacó el papel protagónico a jugar por quienes “somos antiimperialistas, solidarios y defensores de la paz mundial”.