El Partido Comunista Francés se pronunció en estos términos y exigió al presidente Emmanuel Macron que adopte una posición firme para reclamar al Estado de Israel el cese de los ataques contra su vecino del norte. El planteo se produce en un contexto de creciente escalada, luego de que el ministro de Defensa régimen sionista, Israel Katz, anunciara que el ejército israelí avanzará en el control de una franja del sur del Líbano.
“Francia debe actuar de inmediato en favor del Líbano”. De esta manera el Partido Comunista Francés (PCF) exigió que el presidente Emmanuel Macron adopte una postura firme a la hora de demandar que el Estado de Israel deje de atacar a su vecino del norte. “Durante las últimas dos semanas el gobierno israelí de extrema derecha ha vuelto a bombardear y ocupar territorio libanés cometiendo una serie de crímenes de guerra”, advirtió el responsable de Relaciones Internacionales del PCF, Vincent Boulet, y lamentó que en esas incursiones “cientos de personas han muerto, cientos de miles han sido desplazadas de una población total de cinco millones, y una décima parte del país ha sido evacuada”. A la vez, denunció que las fuerzas de ocupación de Tel Aviv utilizan “ilegalmente proyectiles con fósforo blanco en ataques contra zonas residenciales del sur del Líbano”.
En este sentido puntualizó que “el estallido de violencia contra la población civil es inaceptable y representa una nueva violación del derecho internacional”, pero también destacó que “la complicidad de la comunidad internacional en esta espiral de guerra y crímenes es ya intolerable, sobre todo teniendo en cuenta que Benjamín Netanyahu ya está sujeto a una orden de arresto de la Corte Penal Internacional”. Por lo tanto, el PCF demandó “un compromiso concreto y urgente por parte de Francia” en apoyo a un alto el fuego inmediato y a la retirada de las fuerzas de ocupación del Líbano.
En este contexto, los comunistas franceses remarcaron que resulta indispensable garantizar el regreso de los refugiados a sus lugares de origen y reafirmó su apoyo y solidaridad “con las fuerzas progresistas y comunistas del Líbano que luchan contra la corrupción y el sistema sectario”, así como por hacer respetar que “la plena independencia del país”.
En el marco de esta nueva avanzad guerrista y colonizadora de Tel Aviv, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció que el ejército sionista va a tomar el control del sur del Líbano hasta el río Litani, que está a más de 20 kilómetros frontera adentro, cuyos puentes ya han sido destruidos en los recientes ataques ordenados. Asimismo, Katz se jactó de que el régimen que preside Netanyahu ya desplazó “a cientos de miles de residentes del sur del Líbano” que, aclaró, “no regresarán al sur del río Litani”. Y sin inmutarse amenazó con que “toda estructura próxima a la frontera será destruida”, siguiendo el procedimiento criminal sobre las ciudades gazatíes de Beit Hanún y Rafah, que el Estado de Israel redujo a cenizas.
Desde que comenzó esta nueva escalada, el Ministerio de Sanidad libanés dio a conocer un informe que da cuenta de que durante los ataques sufridos en su país en las últimas dos semanas murieron al menos 912 personas y más de 2.200 resultaron heridas; al tiempo que la ONU se limitó a señalar que los bombardeos contra zonas residenciales en Líbano, sumado al desplazamiento forzado de personas que impone la avanzada de las fuerzas invasoras, “podrían constituir crímenes de guerra”.
Según informó la cartera sanitaria libanesa, entre las víctimas mortales hay por lo menos 67 mujeres y 111 niños, así como casi un centenar de trabajadores. El genocidio contra el pueblo palestino de Gaza no se detiene y se extiende ahora contra el pueblo libanés. Mientras el criminal de guerra Benjamín Netanyahu continúa prófugo de la justicia internacional y pretende candidatearse en las próximas elecciones presidenciales de octubre para renovar su mandato.