Así se llama la campaña solidaria que crece en nuestro país y en todo el mundo, enmarcada en el Convoy Nuestra América que ya comenzó a enviar asistencia a la Isla. Mientras Estados Unidos profundiza el bloqueo y amenaza con invadir, desde nuestro país el titular del Área de Estudios sobre Cuba del Cefma afirma: “Médicos, no bombas”.
“Estamos con Cuba, más aún en estos momentos, ayudando y solidarizándonos con su Revolución y con un país que ha sido profundamente solidario con el Tercer Mundo”, sostuvo Jean Cruz, investigador del Conicet y responsable del Área de Estudios sobre Cuba del Cefma. Sus declaraciones se dan en el contexto de una campaña solidaria que crece a nivel global, en paralelo a la intensificación de la presión que ejerce Estados Unidos sobre la Isla. En nuestro país, la iniciativa es impulsada por la Casa de la Amistad Argentino-Cubana y cuenta con la participación de organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos y políticas, entre ellas el Partido Comunista.
En ese marco, se están recaudando fondos destinados principalmente a la adquisición de paneles solares, con el objetivo de paliar los efectos del bloqueo que desde hace más de seis décadas impone Estados Unidos y que hoy dificulta incluso el ingreso de combustibles. Las donaciones pueden realizarse a través de la cuenta del Banco Credicoop CC 191-173-010100/3, CBU: 1910173855017301010032, alias: PICO.DAMA.CLIMA, a nombre de la Amistad Argentino-Cubana. En este sentido, se advierte que no debe utilizarse Mercado Pago, ya que la empresa de Galperín bloquea transferencias vinculadas a Cuba al regirse por normativas estadounidenses.
Con este telón de fondo, Cruz destacó la importancia de “articular la organización que venimos construyendo entre movimientos sociales, sindicatos y partidos para recaudar fondos destinados a la compra de paneles solares que Cuba instala en escuelas, hospitales y fábricas, en un contexto de profundización del bloqueo energético impulsado por Trump”.
Lejos de ser una caracterización aislada, esta situación fue denunciada recientemente por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien advirtió que Estados Unidos “anuncia y promueve planes para apropiarse del país, de sus recursos, de sus propiedades y de una economía que buscan asfixiar para doblegar al pueblo”. En ese sentido, definió el escenario como “una feroz guerra económica que constituye un castigo colectivo”, aunque dejó en claro que “cualquier agresión externa encontrará una resistencia inexpugnable”.
Cabe recordar que el 29 de enero Donald Trump firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” frente a lo que considera una “amenaza inusual y extraordinaria” proveniente de Cuba. A partir de esa medida, anunció nuevos aranceles y represalias contra países que comercialicen petróleo con la Isla. Desde entonces, las amenazas de invasión y de “cambio de régimen” se volvieron recurrentes, al igual que las presiones sobre terceros países que mantienen vínculos con Cuba, incluyendo la cooperación médica internacional que se ha desplegado en más de 160 países con alrededor de 600 mil profesionales.
Ejemplos de ese internacionalismo sobran: desde la intervención de las brigadas médicas Henry Reeve en Sierra Leona, Liberia y Guinea durante el brote de ébola, hasta la misión enviada en marzo de 2020 al norte de Italia, en el momento más crítico de la pandemia de Covid-19. En todos los casos, la rápida capacidad de respuesta y el nivel profesional fueron decisivos no sólo para contener las emergencias sanitarias, sino también para la formación de recursos humanos locales que continúan hoy esa tarea.
En este contexto, Cruz remarcó que “Estados Unidos viola el derecho internacional y múltiples principios de la Carta de la ONU, al negar la soberanía de un país con una economía pequeña que, desde 1959, ha sabido sostener un proyecto propio junto a su pueblo”. Y añadió que “por eso asumimos el compromiso de defender ese proceso, que quienes nos reconocemos en el marxismo seguimos con atención y sentimos como propio”.
La campaña “Estamos con Cuba” forma parte de un movimiento internacional que enfrenta las agresiones estadounidenses con una respuesta solidaria y de reciprocidad, en reconocimiento a más de seis décadas de cooperación de la Revolución Cubana con los pueblos del mundo.
En ese marco, para hoy lunes está prevista la llegada a Cuba de dos veleros de la delegación mexicana del Convoy Nuestra América con ayuda humanitaria, a los que se sumarán envíos desde países como Italia y España. “Participamos del mismo esquema del Convoy Nuestra América, que demuestra que Cuba no está sola. Hoy llegan a La Habana personas de todo el mundo para expresar una solidaridad activa con la Isla”, señaló Cruz, quien además subrayó que “Cuba ha alcanzado, a lo largo de los años, indicadores en salud iguales o superiores a los de países desarrollados”.
Asimismo, destacó la profundidad histórica de la resistencia cubana, que permite trazar un hilo continuo desde las luchas contra la Corona española en el siglo XIX hasta “el triunfo de la revolución de los humildes y para los humildes, como la definió Fidel, y las múltiples expresiones de resistencia de este pueblo que permiten afirmar que, aun frente a un imperialismo que hoy se muestra con toda su brutalidad, va a resistir y a triunfar”.
Médicos, no bombas
La experiencia cubana demuestra que el desarrollo científico puede articularse con la solidaridad internacionalista. Esa síntesis se expresa en la consigna “Médicos, no bombas”, formulada por Fidel Castro en su recordado discurso del 26 de mayo de 2003 en las escalinatas de la Facultad de Derecho de la UBA.
Esa misma idea da título al libro recientemente publicado por Editorial Luxemburg, cuyo autor es Jean Cruz. “Mi libro es el resultado de años de investigación y busca aportar a una teoría marxista latinoamericana a partir de un fenómeno poco estudiado como el internacionalismo cubano”, explicó. Y adelantó que la obra “reúne, desde una perspectiva crítica y marxista, el pensamiento y la práctica internacionalista, latinoamericanista y tercermundista del Che, de Fidel y de Frantz Fanon, junto con aportes de José Martí, Bolívar y Carlos Marx”.
En ese sentido, precisó que el libro “muestra cómo, a través de sus brigadas médicas, Cuba ha atendido y salvado a 1.988 millones de personas en 67 años, lo que equivale a un tercio de la humanidad”. Asimismo, señaló que “recorre la historia del sistema de salud cubano y destaca figuras como Carlos Finlay y Óscar Fernández Mel, entre muchos otros, que realizaron contribuciones decisivas”.
De este modo, el texto permite comprender que el sistema de salud cubano “expresa una lógica opuesta a la de la salud mercantilizada que hoy predomina a nivel global”. Y evidencia cómo “un país pequeño y subdesarrollado ha tenido un papel central en las dos grandes crisis sanitarias recientes, enviando brigadas tanto durante la epidemia de ébola en África como durante la pandemia de Covid-19 en todo el mundo”.
Por último, Jean Cruz subrayó que “este libro está inspirado en la idea de Fidel de que ser internacionalista es saldar nuestra deuda con la humanidad, porque quien no lucha por otros difícilmente pueda luchar por sí mismo”. Y concluyó que, en el año del centenario de su nacimiento, “es una gran satisfacción que se publique ‘Médicos, no bombas’”, disponible en librerías como Raúl González Tuñón, Sudestada, Badaraco Libros y Eterna Cadencia, así como mediante pedido directo a Ediciones Luxemburg.