El presidente Daniel Noboa firmó un acuerdo que les brinda “inmunidad” para que “participen en la lucha contra el crimen organizado” dentro del territorio nacional. “Estamos ante una cuasi dictadura que entrega nuestra soberanía”, advirtió en diálogo con Nuestra Propuesta el sociólogo ecuatoriano Bruno Soria.
Desde hace varias semanas la mitad del territorio ecuatoriano está bajo un Estado de Excepción merced a un decreto presidencial y, el jueves pasado, a esto se sumó otro decreto con el que Daniel Noboa autoriza a que tropas extranjeras que “participen en la lucha contra el crimen organizado” en su país tengan “inmunidad”. Tal decisión fue adoptada pocas horas después de que Noboa fuera recibido por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Stephen Miller, con quienes suscribió un acuerdo de “cooperación militar”.
Queda claro entonces que ahí donde se habla de “inmunidad”, en realidad debe decirse “impunidad” y que las tropas extranjeras a las que alude el acuerdo no son otras que las estadounidenses que, de esta manera, tienen luz verde para actuar dentro de Ecuador sin responder a las leyes locales, en un escenario en el que durante 2024, el mandatario declaró a su país en “estado de conflicto armado interno”, lo cual le permite desplegar a militares en las calles bajo la excusa del combate contra bandas del narcotráfico. Todo se da, insólitamente, mientras sobre Noboa pesan reiteradas acusaciones por narcotráfico.
En esta coyuntura, tras el reciente anuncio, las Fuerzas Armadas Ecuatorianas informaron que prevén desplegar trece mil militares en las provincias costeras de Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos.
“Con los sucesivos gobiernos neoliberales se fue profundizando la violencia en mi país, lo que nos ha llevado a convertirnos en el país más peligroso del hemisferio”, lamentó el doctor en sociología e integrante del Partido Comunista de Ecuador, Bruno Soria, tras lo que puntualizó que en este contexto “constantemente hay decretos para movilizar al Ejército, lo que hace que vivamos en un estado de sitio que, en realidad, lo que busca es imponer una política del miedo contra la población para mantenerla neutralizada y que no proteste contra las medidas neoliberales que impone el gobierno”.
Al respecto, recordó que no hace mucho la Presidencia Noboa fusionó las carteras de Trabajo y de Bienestar “lo que recorta recursos que deberían destinarse a las políticas sociales que de esta manera prácticamente quedan acabadas”. Estas medidas, señaló, marcan un “permanente sometimiento al Fondo Monetario Internacional, que realmente gobierna en Ecuador”.
Soria añadió que con este último acuerdo firmado con Estados Unidos, Noboa reconoce que su gobierno “es incapaz de llevar a cabo el control y garantizar la seguridad en el territorio y por eso hace esta nueva concesión aceptando que los militares, policía y civiles que intervengan comentan crímenes en el marco de esta mal llamada ‘guerra contra la delincuencia’ y sean indultados o beneficiados con amnistías o perdones presidenciales”. Para caracterizar sintéticamente este panorama afirmó que en su país se vive “un desconocimiento del Estado de Derecho”.
El Ecuador de Noboa es otro de los tantos y lamentables ejemplos del cipayismo que impera en la región. El sociólogo y dirigente comunista lo dejó bien claro, denunciando que este nuevo caso subordinación al imperialismo “constituye una entrega de soberanía, beneficiando con impunidad al personal extranjero que actúe en acciones de las que ellos denominan conflicto armado interno”, ya que “ninguno de esos actores va a poder ser requerido judicialmente por las autoridades ecuatorianas”. En paralelo, señaló que crece la persecución contra políticos opositores, en un contexto en el que el Consejo Nacional Electoral adelantó para noviembre los comicios destinados a elegir autoridades municipales. “Esto representa una maniobra que pretende condicionar la participación de la oposición para fortalecer electoralmente al esquema que gobierna el país”, agregó.
Ante este escenario sombrío, con una democracia cada vez más restringida, Soria no dudó al describir que Ecuador está ante una “cuasi dictadura que responde a los intereses de Estados Unidos de la mano de este gobierno neoliberal que encabeza Noboa”. Y no es para menos, ya que que tras delegar la soberanía económica a manos del FMI, ahora el presidente ecuatoriano, a partir del acuerdo firmado con Hegseth y Miller, entrega la soberanía territorial del país a la intervención militar de tropas yanquis.