En la ciudad de Corrientes se llevó a cabo un acto a 57 años de aquella gesta obrero-estudiantil donde se honró la memoria de Juan José Cabral. Participaron el MUI, el PC y La Fede.
A 57 años del Correntinazo, el fin de semana pasado, el Partido Comunista y la FJC de Corrientes participaron del homenaje realizado en la capital provincial a Juan José Cabral, en el que se reivindicó la histórica lucha obrero-estudiantil que enfrentó a la dictadura encabezada por Juan Carlos Onganía y se honró la memoria de este joven trabajador y estudiante de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), quien fue asesinado durante esas jornadas.
El acto se llevó a cabo en la Plaza Cabral y allí el integrante del Movimiento Universitario de Izquierda y de La Fede, Marcos Cardozo, se dirigió a los presentes para destacar la vigencia que, en el actual contexto nacional y provincial, tiene el legado del Correntinazo. En el mismo sentido, lo hizo Inés Thomson, quien recordó a los camaradas de La Fede y del Partido que fueron parte de esa gesta histórica.
“Fuimos a expresar que esa pelea sigue vigente”, recalcó, y añadió que así como “ayer fue por el comedor universitario; hoy seguimos defendiendo una universidad pública, gratuita, científica y popular frente al ajuste y las políticas privatizadoras del gobierno de Javier Milei y de quienes durante años avanzaron contra la educación pública dentro de la UNNE”.
Asimismo, el PC y la FJC de Corrientes puntualizaron que “continuamos levantando la memoria de nuestro compañero Juan José Cabral, asesinado por la Policía de Corrientes, y de la histórica lucha obrero-estudiantil que fue clave para derrotar a la dictadura de Onganía”. En su recordatorio también señalaron “la responsabilidad de las distintas gestiones que pasaron por el Rectorado de la UNNE desde 1983 por el avance privatizador dentro de nuestra universidad”, algo que se materializa en “exámenes de ingreso restrictivos, aranceles encubiertos y la tercerización del comedor universitario, que hoy tiene un ticket de 4.500 pesos”.
Finalmente, dejaron claro su compromiso de seguir luchando “por un proyecto de país en el que quepamos todos y todas”. Es por eso que advirtieron que “no vamos a defender los kiosquitos de quienes rifaron la universidad pública durante los últimos cuarenta años” y subrayaron que “nuestra pelea es contra Milei y contra todas las políticas que expulsan a la juventud de las universidades y buscan construir un país para pocos”.
Por ese mismo horizonte luchaba Juan José Cabral, estudiante de Medicina que tenía veintidós años cuando fue asesinado durante una multitudinaria movilización obrero-estudiantil en la ciudad de Corrientes, en la que se protestaba para rechazar la privatización del comedor universitario de la UNNE, una medida que afectaba directamente a cientos de jóvenes estudiantes y que despertó una fuerte reacción en la comunidad universitaria. Esa reivindicación y todos los ideales del Correntinazo hoy siguen pintando banderas.