Jorge Kreyness analizó el escenario internacional y nacional en una actividad del Partido Comunista y llamó a fortalecer la organización y la solidaridad entre los pueblos frente a la ofensiva imperialista. “Estamos ante una crisis profunda del capitalismo en su fase imperialista, que no logra resolver sus contradicciones internas y recurre crecientemente a la guerra, al saqueo y a la destrucción para sostener su dominación”, afirmó el Secretario General del PCA.
En la Librería Raúl González Tuñón, ubicada en el barrio de San Cristóbal de la Ciudad de Buenos Aires, se realizó este miércoles una actividad política convocada por el Partido Comunista de la Argentina bajo el título “Argentina y el mundo actual. Una mirada desde el marxismo sobre el escenario nacional e internacional”. La presentación estuvo a cargo de Solana López, integrante del secretariado nacional del Comité Central del Partido, quien introdujo los ejes del encuentro y destacó la importancia de generar espacios de formación y debate en un contexto de profundización de la crisis capitalista.
El expositor central fue el Secretario General del Partido Comunista, Jorge Kreyness, quien desarrolló un extenso análisis de la coyuntura global y local desde una perspectiva marxista, articulando dimensiones económicas, políticas y geopolíticas. La actividad reunió a militantes, trabajadores de la cultura, estudiantes y referentes de distintas corrientes de izquierda y del campo antiimperialista, consolidándose como un espacio de reflexión colectiva en torno a los desafíos del presente.
A través de la transmisión en vivo por medio del canal de YouTube partidario llegaron saludos de distintas ciudades del país, como Santa Fe, Santiago del Estero, Quitilipi, San Luis y Comodoro Rivadavia. También desde Chile, celebrando la impotancia de una iniciativa de estas características frente a los desafíos que plantea la coyuntura regional y global.
Desde el inicio de su intervención, Kreyness planteó que el encuentro se inscribe en una tradición histórica del comunismo: la de pensar la realidad concreta para transformarla. “Nos convoca la necesidad de comprender el momento histórico que estamos atravesando, no desde la superficie de los acontecimientos, sino desde sus determinaciones estructurales”, afirmó. En ese sentido, subrayó que el marxismo continúa siendo una herramienta teórica y política indispensable para interpretar las crisis del capitalismo contemporáneo. El marco general de la actividad estuvo atravesado por la idea de que la coyuntura actual no puede entenderse como una suma de fenómenos aislados, sino como expresión de una crisis orgánica del sistema capitalista a escala global. “Estamos ante una crisis profunda del capitalismo en su fase imperialista, que no logra resolver sus contradicciones internas y recurre crecientemente a la guerra, al saqueo y a la destrucción para sostener su dominación”, sostuvo Kreyness.
En su análisis de la situación internacional, el dirigente comunista hizo especial énfasis en el papel de Estados Unidos y sus aliados en la escalada bélica en Medio Oriente. “El imperialismo yanqui, en asociación con el régimen sionista de Israel, está llevando adelante una política de agresión permanente que tiene como objetivo recomponer su hegemonía global”, señaló. En esa línea, denunció las intervenciones militares y las acciones desestabilizadoras en países como Irán, así como la continuidad de la ofensiva sobre Gaza y el Líbano.
Kreyness fue categórico al caracterizar este escenario: “Lo que estamos viendo es una guerra imperialista en desarrollo, con múltiples frentes, que pone en riesgo la paz mundial y amenaza con derivar en una conflagración de escala aún mayor”. Asimismo, denunció el genocidio en Gaza y lo vinculó con una lógica estructural del imperialismo: “No se trata de hechos aislados ni de excesos, sino de una política sistemática de exterminio y disciplinamiento de los pueblos que resisten”.
En este contexto, el dirigente subrayó que la violencia imperialista no es un signo de fortaleza, sino de debilidad. “El imperialismo estadounidense no está en expansión, está en declive. Y ese declive lo vuelve más peligroso, más agresivo, más dispuesto a llevar al mundo al borde del abismo”, afirmó. Al abordar el declive de la hegemonía estadounidense, Kreyness explicó que se trata de un proceso histórico de larga duración, relacionado a transformaciones en la estructura del sistema mundial. “Estados Unidos ya no puede sostener el nivel de dominación que ejercía en el pasado. La emergencia de nuevos actores, las disputas por los recursos y las crisis económicas recurrentes han erosionado su posición”, señaló. Sin embargo, advirtió que esta pérdida de hegemonía no implica una transición pacífica hacia un orden más justo. “Cuando una potencia imperial entra en crisis, no se retira mansamente. Por el contrario, intensifica su accionar para conservar sus privilegios. Eso es lo que estamos viendo hoy”, sostuvo.
En relación con América Latina, Kreyness destacó que la región vuelve a ocupar un lugar estratégico en la disputa global. “Nuestra América es nuevamente objeto de las ambiciones del imperialismo, que busca asegurar el control de nuestros recursos naturales y disciplinar cualquier proyecto político autónomo”, afirmó. En ese marco, reivindicó la resistencia de países como Cuba, a la que definió como “un faro de dignidad y soberanía en medio de la ofensiva imperialista”. “A pesar de décadas de bloqueo y agresiones, Cuba sigue demostrando que es posible construir un proyecto alternativo basado en la justicia social y la solidaridad”, destacó. Al mismo tiempo, señaló que la región atraviesa un momento de gran heterogeneidad política, con avances y retrocesos en los procesos populares. “No hay una situación homogénea. Hay gobiernos que intentan recuperar márgenes de autonomía, y otros que se subordinan abiertamente al imperialismo”, explicó.
En el caso argentino, Kreyness caracterizó al gobierno de Milei como un representante de intereses extranjeros en el país, al denuciar que “estamos frente a un gobierno de carácter neocolonial, que aplica un programa de ajuste brutal en beneficio de los sectores más concentrados del capital y en línea con los intereses del imperialismo”. En este marco, sostuvo que la crisis social no es un fenómeno coyuntural, sino la expresión de un modelo estructural de dependencia: “la pobreza, la desigualdad y la precarización no son fallas del sistema, son su consecuencia lógica en un país subordinado”. A su vez, trazó una línea dialéctica entre la política interna y la dinámica internacional al afirmar que “el gobierno argentino actúa como un agente local de intereses extranjeros. Su alineamiento con Estados Unidos e Israel no es ideológico solamente, es material: responde a una inserción dependiente en el sistema mundial”. Continuando con ese análisis, advirtió sobre el impacto social de estas políticas: “Las políticas de ajuste están destruyendo el tejido social, empujando a millones a la pobreza y debilitando las capacidades organizativas del pueblo”, y llamó a fortalecer la resistencia y la organización popular.
Hacia el final de su intervención, el titular del PCA puso el acento en las potencialidades del marxismo y del Partido en el actual contexto histórico. “En momentos de crisis como este, el marxismo recupera toda su vigencia como herramienta para comprender y transformar la realidad”, remarcó. Frente a la ofensiva ideológica del capitalismo, apeló a la necesidad de reconstruir una perspectiva crítica y emancipadora. “Nos quieren convencer de que no hay alternativa, de que este sistema es el único posible. Pero la historia demuestra lo contrario”, reivindicó.
En cuanto al rol del Partido Comunista, Jorge Kreyness precisó que su tarea principal es contribuir a la construcción de una fuerza política capaz de disputar el poder. “No alcanza con resistir. Necesitamos construir una alternativa política que exprese los intereses de la clase trabajadora y de los sectores populares”, explicó. Por último, convocó a ampliar los espacios de unidad en el campo popular y antiimperialista. “Este es un momento que exige generosidad, amplitud y claridad estratégica. Tenemos que confluir con todas las fuerzas dispuestas a enfrentar al imperialismo y a luchar por una sociedad más justa”, concluyó.