Continúan sucediéndose los cierres y despidos. En este contexto, desde la CoNAT, Rodolfo Leyría, recalcó la importancia de construir “y afianzar la unidad de clase que en el movimiento obrero cordobés heredamos de Agustín Tosco y Atilio López”, ya que resulta preciso “poder dar batalla en todos los frente que sea necesario”.
Durante la segunda mitad de 2025 —a nivel nacional— se consolidó una tendencia que viene desde el mismo momento en que Javier Milei es presidente: el sector privado experimentó una sangría constante de puestos de trabajo, tal como lo reconoce la propia Secretaría de Trabajo de la Nación que con mucha imaginación argumenta que nada de esto debe preocupar ya que se trataría de una consecuencia de la “reconfiguración productiva”. Pero lo cierto es que entre junio y diciembre del 25 se perdieron 96.800 empleos asalariados del sector privado.
Esta situación es recurrente en cada rincón del país y, por supuesto, un territorio industrial como Córdoba no está exento, ya que, de acuerdo a un reciente informe de Fundar, en esta provincia se pierden veinte empleos privados por día en un marco de caída sostenida de la industria. Estos datos son muy similares a los que aporta el Ministerio de Justicia y Trabajo provincial, que afirma que entre el 1° de enero y el 13 de marzo se registraron 1.236 desvinculaciones laborales homologadas, lo que equivale a un promedio de diecisiete despidos acordados por día y representa un incremento interanual del veinte por ciento respecto al mismo período de 2025. Aunque la cartera laboral advierte que la cifra puede ser superior, dado que se trata sólo de los casos validados por esa autoridad, pero muchas desvinculaciones se formalizan mediante escribanías privadas y no ingresan al registro oficial.
En paralelo, se reduce drásticamente la cantidad de empresas, ya que entre octubre de 2023 e idéntico mes de 2025, cerraron 3.746 firmas en Córdoba, lo que se traduce en una contracción del 7,7 por ciento del entramado productivo y tiene como consecuencia un incremento de los conflictos laborales abiertos. Desde que comenzó 2026 y hasta el 13 de marzo se registraron 597 reclamos individuales que se sumaron a los casi mil conflictos laborales que tuvieron lugar en la provincia desde que asumió Milei hasta fines del año pasado, de acuerdo al relevamiento hecho por el Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional de Córdoba.
“Con los compañeros de Apyme Córdoba registramos un promedio de casi 120 empresas que han cerrado desde mediados de 2025, lo que es muy grave, porque son muchas familias que quedan en la calle como sucedió en Renault Nissan, cuya planta en la provincia producía hasta cuatro modelos y se quedó sólo con uno”, sostuvo desde la Corriente Nacional Agustín Tosco, Rodolfo Leyría, quien además recordó que esta situación afecta también a otros rubros como el de las productoras de alimentos, “con un cierre masivo de fábricas que deja a muchos compañeros en la calle”.
El crecimiento exponencial de despidos lejos está de afectar sólo al sector privado y Leyría, trabajador de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba, también advirtió cómo esta problemática golpea en el sector público. “Hay varios conflictos abiertos con el gobierno de la provincia y venimos marchando contra la reforma laboral que impuso Milei, pero también contra el ajuste de Llaryora a los docentes, que rechazaron la recomposición que se les ofreció”. Renglón seguido reseñó que el conjunto de “los estatales municipales y provinciales todavía no recibimos ninguna oferta”, por lo que “el panorama es complicado en una provincia en la que el setenta por ciento del electorado apoyó a Javier Milei y ahora padecemos las consecuencias con la apertura de importaciones que trajo cierre de plantas y pérdida de puestos de trabajo, más lo que significa la reforma laboral, que acaba con nuestros convenios”. Va quedando cada día más claro, como aseveró Leyría, que “el ajuste no lo hace la casta sino los trabajadores”.
Pese al apoyo en las urnas que la provincia le brindó a la motosierra de Milei, durante 2025 Córdoba fue epicentro de fuertes movilizaciones para salir al cruce de la aplicación de este tipo de políticas, que fueron convocadas por las dos CTA, las dos CGT, la Utep y otras organizaciones, entre ellas el Partido Comunista. “Esa unidad la seguimos sosteniendo tal como se la vio en el aniversario del Cordobazo y cuando salimos contra la reforma laboral hemos sumando también a trabajadores precarizados y estudiantes, algo que se volvió a ver el 24 de marzo”, subrayó quien también es delegado de Luz y Fuerza y dirigente de la CTA de los Trabajadores cordobesa. Y añadió, a modo de conclusión, que a esa voluntad de lucha “debemos profundizarla, porque se trata de afianzar la unidad de clase que en el movimiento obrero cordobés heredamos de Agustín Tosco y Atilio López y de dar batalla en todos los frentes que sea necesario”.
Una atrás de otra
¿Pero cómo se traducen estas cifras en la realidad cotidiana? A la hora de hacer un racconto de los últimos conflictos aparece el desatado a raíz de la quiebra del La Taba SRL, firma que operaba en el Frigorífico Municipal de Cruz del Eje, que dejó a medio centenar de trabajadores en la calle. Este caso es muy representativo de lo que sucede, ya que en apenas tres años pasó de anunciar inversiones a iniciar un concurso preventivo.
Por su parte, el Grupo Libertad y la cadena La Anónima anunciaron un acuerdo que implica la venta de doce de los catorce hipermercados que Libertad posee en nueve provincias, lo que incluye a las cuatro ubicadas en Córdoba, y además implica el despido de casi cien trabajadores.
Mientras tanto, continúa el acampe de los empleados de Neumáticos Ruiz SA, que desde enero llevan a cabo frente a la planta de la empresa ubicada en Córdoba capital para demandar que se les paguen los sueldos atrasados a los ochenta operarios a quienes, además, les deben bonos que fueron acordados y no les hacen los aportes jubilatorios.
Queda en evidencia que uno de los sectores más castigados de la industria es el textil y Córdoba no está al margen de esto, ya que hace dos semanas bajó sus persianas La Texto Fabril, una histórica fábrica de Alta Gracia con ocho décadas de existencia que se especializaba en la confección de elásticos para ropa interior y vendas quirúrgicas, productos que con la apertura indiscriminada de importaciones enfrentan una fuerte competencia y que, de esta manera, dejó un tendal de treinta obreros que reclaman que la patronal les pague sus indemnizaciones.
Por su parte, alrededor de setecientos operarios de Fadea, la Fábrica Estatal de Aviones de Córdoba, encienden luces de alarma porque denuncian que la planta enfrenta una parálisis total de la producción y en simultáneo avanza con un programa de retiros voluntarios y concluyó el Procedimiento Preventivo de Crisis iniciado en junio de 2025 en medio de un desinterés total mostrado por parte del gobierno de la provincia.
Enntretanto, en una coyuntura atravesada por la permanente caída salarial, las golosinas parecen haberse convertido en un consumo suntuario, algo que afecta a todo un sector productivo en el que además se constata un profundo proceso de concentración. Y entonces nadie puede sorprenderse con el cierre de la fábrica de alfajores cordobeses La Paila, una de las empresas más tradicionales de dulces, con más de treinta años de vida, que sobrevivió a la crisis de 2001 pero cayó en desgracia con la motosierra de Milei. Tal como lo hizo no hace mucho la fábrica de neumáticos IBF, que con su cierre dejó a casi medio centenar de personas en la calle; o Córdoba Goma, un histórico comercio ubicado en pleno centro de la capital provincial, que tras más de siete décadas en el mercado sucumbió a la políticas de ajuste de este gobierno ultraliberal.
Otro caso similar es el de la fábrica de motores de electrodomésticos WEG, firma que proveía a Mabe, empresa mexicana que en 2022 había comprado a la cordobesa Alladio. Ahora cerró sus puertas y como consecuencia más de veinte operarios se quedaron sin trabajo, algo que les pasó también a los obreros de Scar, que recientemente cerró su planta del barrio Pueyrredón, en la ciudad de Córdoba, después de funcionar durante más de medio siglo, período en el que abasteció con sus productos a distintos puntos del país.
Como se puede ver en los hechos que contrastan cualquier “estadística” del relato ofical, el panorama es desolador. Y sobre esto pueden dar fe los operarios de Metalfor que, en las plantas de Marcos Juárez y Noetinger, vienen implementando medidas de fuerza a causa de las reiteradas demoras en el pago de sus sueldos. Y como sin sueldos no hay consumo posible, la pobreza se sigue acentuando, más aún, cuando se trata de la caída del consumo de alimentos, que además trae aparejado el cierre de plantas como las de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima, que fabricaba yogures y postres para SanCor, y dejó de operar en Arenaza y en Monte Cristo, despidiendo a 380 trabajadores.
Ni el pago chico de Martín Llaryora se salva de esta situación, ya que es San Francisco donde dos grandes empresas, ZF Argentina y Karikal, atraviesan una fuerte crisis enmarcada en la apertura económica que impulsa el gobierno nacional, que tiene en el gobernador de esta provincia arrasada por el indusricidio a un socio clave. ZF ya dio de baja a más de medio centenar de trabajadores con contratos eventuales y abrió un programa de retiros voluntarios ofreciendo pagar el ochenta por ciento de la indemnización; al mismo tiempo Karikal solicitó un procedimiento preventivo de crisis, medida que tiene en vilo a sus noventa operarios. Asimismo, la sucursal local del Banco Hipotecario considera su partida en el corto plazo. Mientras que en Las Varillas, la tierra del Ministro de Gobierno Manuel Calvo, la fábrica de tractores Pauny reconoció que su supervivencia pasa por una hora crítica.
Por otro lado, la Petroquímica Río Tercero SA, tras cuatro meses prácticamente inactiva y después de despedir a alrededor de doscientos operarios, hizo un acuerdo sobre finales de diciembre pasado que permitió la continuidad de su funcionamiento, al menos por ahora.
A esta extensa lista, se suman muchos más cierres, despidos y conflictos. De cara al próximo primero de Mayo, la clase obrera cordobesa continúa resistiendo. Y el legado de Tosco y el Cordobazo no deja de estar presente.