Mientras se espera que mañana se lleve a cabo una jornada en la que el epicentro de la movilización esté ante el Congreso Nacional, hoy martes la cita es frente al Monumento a la Bandera. Ahí está el Partido Comunista de la provincia de Santa Fe, desde donde Héctor Gutiérrez destacó que resulta preciso “salir del clima de desmovilización y apatía para derrotar al proyecto de Javier Milei”.
Junto a sus aliados parlamentarios, mañana miércoles la bancada oficialista encabezada por Patricia Bullrich se propone dar tratamiento y media sanción en el Senado al proyecto de reforma laboral por el cual el gobierno nacional, las patronales y el FMI pretenden hacer retroceder un siglo todo el marco legal vinculado a las relaciones existentes entre los universos del capital y el trabajo para acentuar, por un lado, la concentración de la riqueza y, por el otro, la precarización.
Ante esto se espera que la jornada esté atravesada por una movilización ante el Congreso Nacional que va a tener lugar en el contexto de un paro general que fue convocado por la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, tal como lo anunciaron el martes pasado después de un plenario conjunto que se llevó a cabo en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica. Y ahí van a estar el Partido Comunista y la Corriente Nacional Agustín Tosco para llevar un mensaje claro y contundente que reclama la construcción de “un paro general y plan de lucha en unidad”.
Todo esto se contextualiza dentro del Plan Nacional de Lucha contra la Reforma Laboral Regresiva que convocaron más de ochenta organizaciones, en cuyo marco el jueves pasado se realizó una jornada de movilización en la ciudad de Córdoba y otra hoy que, al cierre de esta edición, se está desarrollando por las calles de Rosario.
Precisamente desde Rosario, el integrante del Secretariado del Partido Comunista de la provincia de Santa Fe, Héctor Gutiérrez, valoró positivamente la idea de federalizar la lucha y fortalecer la organización en todo el territorio nacional que se expresa en estas jornadas que, a su vez, mañana tendrán réplicas en otros puntos del país, pese a la negativa de la conducción de la CGT a convocar a un paro general. “Desde hace mucho, como Partido Comunista y desde el movimiento de jubilados, veníamos reclamando que las centrales y sindicatos pudiéramos articular las iniciativas y las luchas que venimos realizando para enfrentar al gobierno en mejores condiciones”, reflexionó el dirigente y reconoció que “el tema de la reforma laboral nos preocupa a todos los trabajadores y particularmente a los jubilados porque, si sale, a la larga o a la corta va a afectar al Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses”.
Por eso es que Gutiérrez hizo foco en la necesidad de que en esta instancia “se pueda salir del clima de desmovilización y apatía” y en que además “sea en Rosario donde se desarrolle esa jornada de movilización, porque estamos en una zona llena de conflictos y en la que tenemos una tradición histórica de lucha que resulta relevante recrear”.
En términos de balance y proyección, insistió con que “es saludable que se haya hecho esta convocatoria que ojalá se repita y sirva como pilar para una construcción más fuerte”, entendiendo que “ir en esa dirección sería un paso adelante, porque existe un espacio amplio que sí está dispuesto a dar la lucha”.
Dar vuelta la motosierra
La movilización de hoy en Rosario es el prolegómeno de la que se prevé que mañana recorra el país con epicentro en Ciudad de Buenos Aires. “Volteemos la reforma laboral antiobrera en las calles” es la convocatoria que hace el PC y puntualiza que pese a lo que diga la Presidencia Milei, no se trata de “modernización laboral”, sino “de esclavitud” ya que “propone que trabajemos más horas y ganemos menos plata” en un contexto en el que “con salarios cada vez más hundidos en la miseria, la riqueza que generamos con nuestro trabajo se concentra en cada vez menos manos”, lo que constituye una situación de desigualdad “que va a agigantarse si se aprueba esta iniciativa que tiene como objetivo atacar a trabajadores formales, informales, de planta, contratados, sindicalizados o no”.
Es que “lejos de mejorar la situación de la mayoría de la clase trabajadora que sobrevive sin ningún tipo de cobertura y que no llega a fin de mes, lo que busca el proyecto mileísta es extremar las condiciones existentes de explotación y precarización e institucionalizar la esclavitud en pleno siglo 21”. Si prospera tal iniciativa, remarca, “las vacaciones, el aguinaldo, las horas extras pagas, las paritarias, las indemnizaciones por despido y cada uno de los derechos laborales conquistados con la lucha y que aún siguen en pie dejarán de existir, porque serán los patrones y el ‘libre mercado’ los que tengan el poder de decisión sobre todo esto”.
Por eso es que el PC subraya que “el verso de la modernización no se sostiene por ningún lado” porque el proyecto de reforma laboral que pretenden imponer “se inspira en el de la última dictadura y prohíbe el derecho a huelga y la libertad sindical”, al tiempo que “nos hace retroceder más de cien años en nuestra historia, cuando a principios del siglo pasado se conquistó la reducción de la jornada laboral a ocho horas gracias a las luchas obreras de la Semana Trágica y la Patagonia Rebelde”.
Con este telón de fondo, el PC advierte que “ningún beneficio le traerá a la clase trabajadora la propuesta de la cúpula de la CGT y gobernadores y legisladores ‘dialoguistas’ de negociar ‘algunos artículos del proyecto’” porque queda claro que “no se puede mejorar un proyecto concebido para atentar contra nuestros derechos”, pero tampoco se puede consensuar absolutamente nada con Javier Milei, Federico Sturzenegger, Luis Caputo, Patricia Bullrich “y lo peor de la ‘casta política’ de esta democracia restringida que nos llevó a la bancarrota del 2001 y nos endeudó en repetidas oportunidades con el FMI para vaciar nuestros bolsillos y llenar los suyos y los de sus empresarios amigos”.
Tras subrayar que “en Argentina sí hay plata, que es la que generamos con nuestro trabajo pero se la roban los privilegiados y especuladores de siempre”, el Partido Comunista de la Argentina indica que “una propuesta para modernizar en serio la legislación laboral actual y salir de esta crisis que afecta a las grandes mayorías, sería la de reducir la jornada laboral sin reducir salarios para que trabajemos todos, produzcamos lo necesario y distribuyamos todo lo producido”. Porque “es hora de dar vuelta la motosierra”.