Una abrumadora mayoría de la comunidad internacional volvió a decirle No al bloqueo que desde hace más de seis décadas EE.UU. sostiene contra La Isla y que desde enero se ha potenciado al extremo con un cerco energético. Fue en la Asamblea de Naciones Unidas, donde el gobierno de Javier Milei se alineó nuevamente con el régimen de Donald Trump.
“Cuba no es una amenaza, el Bloqueo sí”, reiteró el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla y fue claro al denunciar que los daños acumulados debido al bloqueo económico que desde hace más de sesenta años perpetra Estados Unidos, ascienden a alrededor de 170 mil millones de dólares. Su exposición fue ante la Asamblea General de la ONU, solicitada por Cuba para volver a poner sobre la mesa el tema del bloqueo, debate que Washington quiso evitar interponiendo una moción que sólo fue acompañada por nueve representantes, entre ellos los de Israel y del gobierno cipayo de Javier Milei.
El resultado final fue de 136 votos a favor de levantar el bloqueo, 9 en contra (entre ellos EE.UU., Israel y Argentina) y 30 abstenciones. Más allá de esta repudiable, aunque previsible, postura adoptada por el gobierno mileísta, lo cierto es que de una manera contundente la comunidad internacional expresó la exigencia de “poner fin al bloqueo comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”. Esta posición mayoritaria fue argumentada con sobradas razones lo largo de diferentes intervenciones, como la de Philemon Yang, diplomático camerunés que fuera Presidente de la Asamblea General del organismo entre 2024 y 2025, quien alertó sobre un posible “hundimiento humanitario” de La Isla por las consecuencias que trae el bloqueo. En una misma dirección se expresaron los representantes de China y Ruisia, así como todo el arco del Movimiento de Países No Alineados y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
El ministro de Exteriores cubano subrayó que EE.UU. y en particular su Departamento de Estado, “difunden la mentira de que el bloqueo no se dirige contra el pueblo cubano, sino solamente contra el Gobierno”, tras lo que enfatizó que Cuba “rechaza la pretensión de que se dicte desde otro país la forma de gobierno, el modelo económico y las relaciones exteriores que debemos adoptar”.
Cabe recordar que la severa crisis energética que atraviesa La Isla desde mediados de 2024 se ve agravada desde enero pasado a raíz del bloqueo al suministro petrolero que impuso el régimen de Donald Trump, medida que representa un golpe letal para la economía del país, que fue calificada por las propias Naciones Unidas como contraria al derecho internacional. A esta medida coercitiva inhumana, en mayo se sumaron más sanciones a personas físicas o entidades que apoyen al gobierno cubano o que operen en sectores claves como la defensa, la energía, las finanzas y la minería.
Así las cosas, ante la Asamblea General de la ONU el canciller Rodríguez subrayó que los daños provocados por el bloqueo entre marzo de 2025 y febrero de 2026 ascienden a 8.103 millones de dólares, lo que representa un incremento del siete por ciento respecto al período anterior, al tiempo que indicó que tales medidas afectan también los derechos soberanos de otros Estados que desean vincularse con Cuba y las relaciones comerciales de empresas y ciudadanos fuera de Estados Unidos.
Por otra parte, recalcó que las familias y en especial los niños y jóvenes son quienes sienten el sufrimiento de los apagones y cortes de electricidad. Y citó como ejemplo que a raíz de esto la mortalidad infantil aumentó de un 4,0 por cada 1.000 nacidos vivos a 9,9. “Esto significa la muerte evitable en otras condiciones de 1780 recién nacidos”, citó para dar cuenta del carácter genocida del bloqueo. A este dato, le sumó que
la probabilidad de vida de niños con cáncer se redujo ahora de un 85 por ciento a un 65 por ciento, “una tendencia que coincide con los momentos más duros del cerco estadounidense”. Por lo que sin dudarlo denunció al mundo: “el bloqueo asfixia y mata”.
El voto del gobierno argentino: una alineación abyecta a Estados Unidos e Israel
“Estamos satisfechos por el resultado de esta votación”, recalcó el Coordinador General de la Red Continental de Solidaridad con Cuba y las Causas Justas, Norberto “Champa” Galiotti. El también Secretario Político del PC de la provincia de Santa Fe señaló que “además de una nueva condena del bloqueo contra Cuba, hay que valorar que haya tenido lugar en el momento de mayor presión y prepotencia global de EEUU”.
En tal marco, Galiotti recordó el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores, así como también que la Armada estadounidense hundió decenas de embarcaciones de pequeño porte en el Caribe y el Pacífico asesinando a sus tripulantes “con el argumento de que eran narcotraficantes, pero nunca pudo mostrar ni una sola prueba que avalara tal denuncia”. Como parte de una misma ofensiva imperialista en curso, subrayó “la intervención abierta y directa de EE.UU. en todas las elecciones de la región manipulándolas en favor de sus intereses y aplicando como nunca la Doctrina Monroe con el Corolario Trump de una manera descarada”.
De esta forma, dejó en claro que “todo esto muestra la actitud del Imperio”. Pero destacó que “pese a esa arrogancia y a esas presiones que se vieron en los días previos en el intento de dar vuelta voluntades en la Asamblea General de la ONU,136 países condenaron el bloqueo”. No obstante, Champa no pasó por alto que hoy “hubo treinta vergonzosas abstenciones”. Puntualmente en relación al voto a favor del bloqueo por parte del gobierno neocolonial de Milei, afirmó que se trata de una prueba más de su “alineación abyecta a Estados Unidos e Israel”.
El Coordinador General de la Red Continental de Solidaridad con Cuba y las Causa Justas, remarcó que “tal como el resto de sus acciones de gobierno, lo que hizo el gobierno de Milei en la Asamblea de la ONU es condenable y detestable, tal como lo son el resto de los aliados de Trump: todos cómplices de este crimen”. Sobre lo logrado hace algunas horas en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, reafirmó que constituye un éxito para Cuba, pero también “para los pueblos que luchamos contra el bloqueo y por una América Latina emancipada y realmente libre”. Aunque se trate de una votación que no es vinculante, resaltó que el resultado “representa un escenario de derrota para los Estados Unidos que, tal como lo señalara el canciller Rodríguez, son la única amenaza real para el planeta y en particular para nuestra región”. Contra esa creciente amenaza, Norberto Galiotti llamó a fortalecer la unidad y solidaridad internacional y aseguró que “más temprano que tarde el Imperio va a caer y lo hará por la unidad y lucha de los pueblos”.