La cita fue en Miami en el marco del encuentro Escudo de las Américas, presidido por el mandatario estadounidense y el que contó con la presencia de Javier Milei. “Bajo la excusa de combatir el narcotráfico, este diseño es una suerte de doctrina de defensa nacional para justificar la intervención de las Fuerzas Armadas en la política interna y la represión en Nuestra América”, subrayó el secretario de Relaciones Internacionales del PCA, Marcelo Rodríguez. Por su parte, Cuba denunció que esta nueva propuesta imperialista “es un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”.
“Esta es una suerte de alianza militar en la que ha involucrado a los presidentes de América Latina más reaccionarios y sumisos a sus políticas”, advirtió el secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de la Argentina, Marcelo Rodríguez, al referirse al encuentro Escudo de las Américas, que se llevó a cabo el sábado en el Trump National Doral Miami, convocado por el presidente estadounidense. Además de Javier Milei, dijeron presente los presidentes Daniel Noboa, de Ecuador; Nayib Bukele, de El Salvador; Santiago Peña, de Paraguay; Rodrigo Paz, de Bolivia; Tito Asfura, de Honduras; José Mulino, de Panamá; Luis Abinade, de la República Dominicana; Rodrigo Chaves, de Costa Rica; Mohamed Irfaan Alí, de Guyana; y Kamla Persad-Bissessar, de Trinidad-Tobago. También participó José Antonio Kast, que próximamente asumirá la presidencia en Chile.
“Bajo la excusa de combatir el narcotráfico y la delincuencia en nuestra región, este diseño es una suerte de doctrina de defensa nacional con la que se quiere justificar la intervención de las Fuerzas Armadas en la política interna y la represión en Nuestra América”, subrayó Rodríguez. Y añadió que, de esta manera, también se busca habilitar que las Fuerzas Armadas estadounidenses intervengan en nuestros países: “representa un peligro que trae recuerdos muy preocupantes y terribles a cincuenta años de que se perpetrara el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. El Plan Cóndor y su esquema de coordinación represiva regional aparecen como un antecedente de lo que ahora se quiere volver a imponer por medio de este ‘Escudo de las Américas’”.
Por otra parte, el secretario de Relaciones Internacional del PCA, hizo hincapié en que esta coalición es “para militarizar y reprimir en nuestro continente y, fundamentalmente, sacar a la República Popular China de nuestra región, que es la obsesión que tiene Estados Unidos”.
Cabe destacar que en el encuentro no participaron Brasil, Uruguay, Colombia y México, además de las previsibles ausencias de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Desde que llegó a la Rosada, Milei lleva 16 viajes a EEUU. Al respecto, Rodríguez lamentó el triste papel que nuestro país viene cumpliendo: “fue el único de las tres principales economías regionales en rendir pleitesía a Donald Trump”.
Entre las expresiones más preocupantes del presidente yanqui estuvo su amenaza al pueblo cubano: “ahora estamos ocupados con Irán, pero vamos a ir por Cuba”. Rodríguez recordó que esta semana el Ecuador de Noboa, también presente en la reunión, echó a la misión diplomática cubana de Quito, al tiempo que Trump continúa profundizando el criminal bloqueo y arremete también contra México y Colombia.
Finalmente, Rodríguez señaló que, en todo momento, Trump se mostró como el jefe del grupo que lo secundó en Miami: “Humilló a cada uno de ellos, a punto tal que, con tono despectivo, les dijo ‘no voy a aprender su maldito idioma’”.
La respuesta de Cuba
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel condenó la Cumbre Escudo de las Américas convocada por Trump: “Es un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, un ataque a las aspiraciones de integración regional y una manifestación de la disposición a subordinarse ante los intereses del poderoso vecino del Norte”.
En este sentido, Díaz-Canel señaló que “la pequeña Cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida, convocada por EE.UU. con asistencia de gobiernos de derecha de la región, compromete a estos con aceptar el uso letal de fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos, el orden y la tranquilidad de sus países”. También puntualizó que esto contradice los principios establecidos durante la segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que se reunió en La Habana en enero de 2014, donde se declaró a nuestra región como “Zona de Paz”.
El mandatario cubano calificó el encuentro de Miami como “un ataque a las aspiraciones de integración regional” y un acto de subordinación a Washington por parte de los presidentes participantes. En idéntica dirección, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, aseveró que “la minicumbre busca obligar a los países latinoamericanos a aceptar la nueva versión de la dominación mediante la Doctrina Monroe y sus corolarios, una mayor subordinación de nuestras naciones a la potencia del norte”.
Bruno Rodríguez subrayó que “el único resultado hecho público es la firma por parte de los asistentes de un servil y deshonroso documento que propugna el uso de la fuerza militar, en particular la de EE.UU., como arma represiva contra los cárteles criminales en cada país y para sofocar problemas internos y fronterizos”. Además, alertó que esta alianza constituye un peligroso retroceso en el largo proceso independentista de nuestros pueblos y “una grave amenaza a la paz, la seguridad, la estabilidad y la integridad regional”.