Esto es lo que registra un trabajo realizado por Apyme y la UNPaz que da cuenta de la difícil situación que atraviesan las pequeñas empresas argentinas. “Cuando existe inversión se realiza casi exclusivamente con recursos propios”, advierte el informe que da cuenta de la contracción que se registra en el consumo y de su relación con la apertura indiscriminada de importaciones.
Más allá, y más acá, del fantasioso relato oficialista la realidad argentina muestra una drástica caída de la actividad de las pequeñas empresas durante el primer semestre del año en curso. Esto queda expuesto en un reciente relevamiento que fue elaborado de forma conjunta entre la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) y la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPaz), que además enciende luces de alarma sobre la estabilidad y pérdida de puestos de trabajo y la constante merma de las ventas.
El trabajo que llevaron a cabo Apyme y la UNPaz se apoyó en entrevistas a empresarias y empresarios de diferentes puntos del país, con la finalidad de contar con información directa acerca de cómo está funcionando el sector, pero también para detectar cuáles son sus principales dificultades y las perspectivas que se le presentan para los próximos meses.
Así las cosas, el relevamiento concluye que las pymes atraviesan un escenario “predominantemente contractivo”, caracterizado por saldos negativos en todos los indicadores reales que fueron analizados. En este sentido, destaca que uno de los datos más preocupantes es el que se desprende del análisis del mercado laboral, ya que una de cada tres empresas prevé aplicar medidas de ajuste durante el próximo trimestre, algo que plantea sombras sobre el panorama del empleo registrado.
Al respecto, el informe indica que las decisiones que adoptan los empresarios del sector están condicionadas por un escenario de incertidumbre económica y falta de financiamiento, porque “cuando existe inversión se realiza casi exclusivamente con recursos propios”. Al mismo tiempo, puntualiza que el acceso al crédito continúa siendo uno de los principales obstáculos para las Pymes y señala la reticencia a endeudarse porque las tasas de interés son muy altas.
Este panorama, detalla el trabajo de Apyme y UNPaz, está condicionado por costos crecientes y una mayor competencia de productos importados, todo dentro de un contexto en el cual cae la demanda y se reducen los márgenes de rentabilidad, algo que atenta directamente contra el sostenimiento de la producción y el empleo.