La protagonizó la comunidad universitaria para exigir que el gobierno nacional cumpla con la Ley de Financiamiento. “Luchamos para poder finalizar nuestras carreras profesionales y porque la Universidad no puede funcionar sin salarios dignos”, dijo desde el MUI Jonás García Lery.
“Hace dos años que venimos librando esta batalla”, recordó Jonás García Lery, dirigente del Movimiento Universitario de Izquierda (MUI) y estudiante de Sociología en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Lo hizo después de participar en la Marcha de Antorchas protagonizada el jueves por la noche por la comunidad universitaria en la capital de la provincia de Buenos Aires. La movilización de docentes y estudiantes para exigir que el gobierno de Javier Milei ejecute la aprobada Ley de Financiamiento Universitario(LFU) contó con una destacada columna del MUI y partió desde el Rectorado de la UNLP hasta la Escuela Anexa Graduada Joaquín V. González, de nivel primario (dependiente de la universidad), donde un grupo de padres protestaron por los días de paro, aunque muchas familias acompañaron también el reclamo de la comunidad universitaria.
Esta manifestación conjunta se inscribió dentro del plan de lucha sectorial que tendrá su expresión más fuerte en la Marcha Federal confirmada para el 12 de mayo y tuvo lugar a poco de que la Presidencia Milei presentara un recurso extraordinario ante la Corte Suprema, en un nuevo intento de eludir el cumplimiento de la norma que el Congreso volvió a sancionar a fines de 2025, y que le impone recomponer salarios y presupuestos de las sesenta universidades nacionales.
Todo esto ocurre en un contexto en el que sólo durante el año pasado los salarios de los docentes y no docentes perdieron alrededor de 35 puntos contra la inflación, lo que se suma a lo sucedido un año antes, cuando el ajuste mileísta provocó una caída todavía más pronunciada, porque frente a una inflación del 118 por ciento los salarios en 2024 tuvieron cero recomposición. Así, durante los dos primeros años del gobierno de La Libertad Avanza, lo ingresos del sector perdieron un total de 141 puntos porcentuales respecto a la inflación.
El último día de marzo, la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal había dado curso a una medida cautelar pedida por el Consejo Interuniversitario Nacional, que exigía la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento y la implementación urgente de los artículos 5 y 6, que son los que hablan sobre una actualización de los salarios de los docentes y no docentes, así como también de las becas estudiantiles; actualización sujeta en todos los casos a la inflación registrada desde diciembre de 2023, que reafirma además la obligación de la convocatoria a una paritaria trimestral.
Sin embargo, el viernes se supo que el Juzgado Contencioso Administrativo Federal II decidió darle luz verde al pedido del gobierno y suspendió provisoriamente la ejecución de las acciones que determinaba el fallo de segunda instancia, algo que las autoridades universitarias adelantaron que van a apelar hoy lunes.
En medio de este berenjenal judicial, la sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal evalúa un recurso extraordinario federal que interpuso el Ejecutivo que, por esa vía, busca frenar la implementación total de la ley, lo que hace suponer que todo esto pueda acabar por definirse en la Corte Suprema. Mientras los salarios y becas continúan congelados, La Rosada gana tiempo y amenaza con presentar un proyecto de ley de financiamiento propio.
Por una Universidad para todxs
“Desde que asumió el gobierno de Javier Milei, uno de sus principales enemigos fue y sigue siendo la Universidad Pública y todo el sistema universitario en su conjunto”, lamentó García Lery y sostuvo que la LFU fue sancionada hace más de 184 días, tratada varias veces por el Congreso y que la Justicia en dos ocasiones dictaminó que debe aplicarse esta norma que, básicamente, reconoce la pérdida salarial que tienen nuestros docentes, lo que complica el propio funcionamiento de la Universidad”. Asimismo, recordó que en la UNLP, un docente con dedicación simple cobra alrededor de 250 mil pesos por mes, “esto es muy poco y por eso desde que comenzó este conflicto más de veinte mil docentes han abandonado sus cargos porque esos haberes no alcanzan para poder subsistir”.
Por eso es que el estudiante de Sociología platense hizo hincapié en que “cuando en 2024 se inició este conflicto dijimos que la Universidad no puede funcionar sin salarios dignos y eso es algo que queda demostrado cada día”. En tal sentido, advirtió que “toda esta situación complica poder sostenernos en nuestras carreras”, por lo cual “la situación es muy compleja y en lo que va del presente año se puso peor, porque hay una decisión política del gobierno de no destinar el dinero que corresponde a la Universidad Pública”, pese a que “la plata está tal como lo vemos día a día, pero el gobierno se niega a destinarla a un sistema productivo de ciencia, tecnología, educación, de cuadros científicos, tecnológicos y administrativos claves para el futuro de Argentina”.
El dirigente del MUI insistió con que “la Universidad no sólo forma parte del sueño de nosotras y nosotros de ser profesionales y poder trabajar como tales: representa un engranaje fundamental para la sociedad”. Refrendando la necesidad de encauzar favorablemente este conflicto, señaló que “luchamos para poder finalizar nuestras carreras profesionales y para que esta Universidad siga existiendo para otros y otras; para cualquier pibe o piba de cualquier lugar que sueñe con ser astrónomo, físico o lo que decida y que pueda sentir que la Universidad Pública es un lugar que lo va a recibir porque es para todos y todas”.
En ese camino, sostuvo que la LFU “representa un piso para poder pensar en todo esto, en una Universidad de puertas abiertas que ahora mismo corre peligro” ya que como van las cosas, anticipó, “la Universidad va hacia un momento de crisis en el que no pueda sostener las cursadas”.
De todos modos, en este escenario existe una dinámica hacia dentro de la propia Universidad que está atravesada por la lucha y la movilización, que cuenta con una gran adhesión social, y donde también se verifica un crecimiento del MUI. “Este año nos encontró más movilizados que 2025”, remarcó Jonás García Lery y convocó a participar en la nueva edición de la Marcha Federal que va a desarrollarse el 12 de mayo, cuando “debemos llenar las calles de todo el país para exigir a este gobierno que cumpla con lo que el Congreso votó cuatro veces”.
Finalmente, enfatizó la importancia que tiene “organizar al sujeto estudiantil y al resto de la comunidad universitaria en una pelea mucho más profunda”, en la que el MUI tiene un rol particular: “hay una batalla que debemos dar desde nuestra identidad revolucionaria, lo que implica dar a esta discusión la mirada de un proyecto de Universidad que permita retomar la ofensiva y profundizar los planteos y la lucha, porque el camino es muy largo aún para poder soñar en una Universidad cada vez más popular y democrática”.