Por Alberto Mas (*)
Cuba inicia el año 2026 con un pueblo en unidad y resistencia a las agresiones y presiones norteamericanas, recrudecidas desde la asunción de Donald Trump de un nuevo período presidencial, y con el dolor de tener 32 nuevos mártires a causa de los ataques del imperio a Venezuela.
Pero el 2026 es un año especial, es el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz –Canel, recordó ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 18 de diciembre del 2025, a 69 años del encuentro de Fidel con Raúl en la localidad de Cinco Palmas, luego de que las fuerzas revolucionarias fueran dispersadas por el ejército de la dictadura tras el desembarco del Granma, la frase del Comandante en Jefe “¡Ahora si ganamos la guerra!” para declarar que “Los cubanos de hoy somos vencedores de imposibles y que el año 2026, Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, nos encuentre peleando y más unidos que nunca”.
Un pueblo sin memoria, es un pueblo sin destino, y Cuba fortalece a cada paso su memoria histórica, manteniendo viva la figura de José Martí y de quien fuera su mejor intérprete y continuador de la lucha independentista, logrando llevar al pueblo cubano a la más tremenda victoria, un 1° de enero de 1959, el joven Fidel Castro Ruz, convertido rápidamente en el Comandante en Jefe de la Revolución, una revolución que hoy se sostiene en base a los principios que Fidel lograra internalizar en toda la población: unidad, firmeza, convicción antimperialista y dignidad.
Un 13 de agosto de 1926, en Birán, en el oriente cubano, nacía Fidel Alejandro Castro Ruz, quien interpretara rápidamente la posición antimperialista e independentista de José Martí, y encabezara, conduciendo la denominada “generación del centenario” el 26 de julio de 1953, año del centenario del natalicio de Martí, el ataque al cuartel Moncada en Santiago de Cuba, dando inicio a la lucha revolucionaria contra la dictadura del servil Fulgencio Batista, logrando la transformación de Cuba en una verdadera república democrática y socialista que ya cumplió 67 años y sigue siendo el faro político e ideológico de la resistencia antimperialista, no solo de Nuestra américa, sino del mundo.
Fue Fidel Castro, El comandante en Jefe, el continuador ideológico de José Martí y el interpretador de las necesidades de los pueblos por lograr su total independencia. El conductor visionario, el que, algunos afirmaban, viajaba al futuro para volver y contarnos cuál sería la estrategia a seguir, manteniendo siempre la dignidad y la firmeza revolucionaria ante un poderoso enemigo a solo 90 millas de distancia, con la verdad, de frente, sin retroceder en los principios y alertando al mundo del desastre al que nos llevará el capitalismo deshumanizado de Washington y sus aliados.
Fidel expuso el drama de la deuda externa de los países dependientes, el cambio climático, el riesgo a una guerra nuclear y la dominante injusticia social de un modelo capitalista que conduce directamente a la destrucción del planeta. Su llamado a la paz mundial “antes que sea demasiado tarde”, está hoy más vigente que nunca.
“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre. Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo”
“Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta”.
“Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre”
“Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño”.
Fueron algunas de las frases de ese memorable discurso en la Conferencia de las Naciones Unidades sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable conocida como Cumbre de la Tierra, realizada entre el 5 y 14 de Junio de 1992 en Rio de Janeiro, Brasil.
Este 2026, como el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, no solo debe ser un año de homenajes y actos recordatorios, debe ser el año en el que pongamos en práctica el pensamiento de Fidel, que nos hagamos carne de su práctica revolucionaria, que apliquemos en la calle los grandes principios con los que construyó la Cuba libre, justa y solidaria: Unidad de los Revolucionarios, un programa antimperialista, para construir una revolución justa y democrática.
No en vano a la consigna de Fidel, el pueblo cubano la transformó en realidad palpable ¡¡Patria o Muerte!! ¡¡Venceremos!!
*Alberto Mas es miembro de la dirección de la Casa de la Amistad Argentino-Cubana y del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba.