El Partido Comunista de Brasil definió su estrategia electoral con una clara posición de defensa de la democracia y el apoyo a la reelección presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de octubre. En este contexto, llamó a “luchar por una nueva victoria para la nación y la clase trabajadora con la reelección del presidente Lula”, pero también a hacerlo “por la implementación de cambios estructurales que eliminen las trabas neoliberales y neocoloniales que obstaculizan el desarrollo soberano del país”.
El Partido Comunista de Brasil (PCdoB) reafirmó su compromiso en la lucha por la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y, en este sentido, advirtió que esta toma de posición se inscribe en el marco del enfrentamiento a la derecha y la ultraderecha, así como en “la defensa de la democracia, la soberanía nacional y los derechos del pueblo brasileño”.
Al respecto, el PCdoB hizo referencia a que en esa tarea es preciso expandir la organización partidaria e intensificar la movilización social y política “vinculando las luchas institucionales con el debate popular y la batalla de ideas”, todo en medio de “un escenario marcado por la inestabilidad global, el auge del neofascismo y las presiones del imperialismo”.
Y, en este sentido, convocó a su militancia y aliados “a actuar de forma organizada, amplia y combativa para garantizar victorias políticas y electorales en los próximos años”.
Así las cosas, puntualizó que luchar por la reelección del Presidente Lula, es luchar por el éxito del proyecto electoral del PCdoB, pero también “derrotar a la derecha traidora a la Patria que es enemiga del pueblo y de la democracia”. El 4 de octubre esto es lo que va a ponerse en juego en las elecciones generales donde se va a elegir al presidente y vicepresidente, así como a miembros del Congreso Nacional, gobernadores, vicegobernadores y asambleas legislativas de todas las unidades federativas.
A la hora de plantear los principales desafíos que aparecen de cara a este año, el PCdoB subrayó que uno de ellos es “luchar por una nueva victoria para la nación y la clase trabajadora con la reelección del presidente Lula”, pero también hacerlo “por la implementación de cambios estructurales que eliminen las trabas neoliberales y neocoloniales que obstaculizan el desarrollo soberano del país”.
Asimismo, precisó que en este escenario de la disputa, aparece un enfrentamiento entre dos bandos políticos antagónicos: el de las fuerzas patrióticas, democráticas y populares que se ubica en las antípodas “del consorcio de la derecha y la extrema derecha”. Por lo que, proyectó, “se anticipa una feroz confrontación político-electoral debido a la correlación de fuerzas”, así como porque “ante cualquier posibilidad de derrota, la derecha, como ya lo ha hecho, podría recurrir a todo tipo de tácticas criminales y antidemocráticas”.