El presidente de la bancada parlamentaria de la coalición que incluye al Partido Comunista de Israel se reunió con el Secretario General de la ONU, a quien le planteó “la urgente necesidad de poner fin a la guerra y la masacre en Gaza”.
Hadash-Ta’al es la coalición de la que, entre otras fuerzas, forma parte el Partido Comunista de Israel, y el presidente de su bancada parlamentaria, Ayman Odeh, acaba de romper el boicot que el régimen encabezado por Benjamín Netanyahu dispuso respecto a la ONU viajando hacia Nueva York para reunirse con el Secretario General del organismo, António Guterres, a quien le planteó “la urgente necesidad de poner fin a la guerra y la masacre en Gaza”. En una misma dirección, advirtió sobre la necesidad urgente de que se aborde “la progresiva anexión de los territorios palestinos ocupados en Cisjordania, se frene la violencia mortal de los colonos contra los residentes palestinos y se afronte la crisis que atraviesa la sociedad árabe de Israel”.
Cabe recordar que hace poco el embajador israelí ante las Naciones Unidas, Danny Danon, anunció la “congelación de relaciones” de ese Estado con Guterres, como respuesta a la decisión que el propio secretario del organismo promovió para incluir a las Fuerzas Armadas israelíes en el Informe Anual en el que Naciones Unidas documenta los casos de violencia sexual ejercida contra víctimas de conflictos armados. “Hemos terminado con este secretario general”, dijo el Estado de Israel por medio del embajador Danon al puntualizar que el régimen de Tel Aviv no va a mantener ningún vínculo con la Secretaría General de la ONU mientras Guterres esté al frente de ella.
Tras la reunión, el diputado Odeh agradeció “la postura firme que el secretario general de la ONU expresa ante este difícil momento”. Sin embargo, ante la emergencia humanitaria que vive el pueblo palestino pidió que la ONU redoble sus esfuerzos “para que la guerra de destrucción en Gaza termine mediante un acuerdo integral” ya que, puntualizó, “no hay otra solución que poner fin a la ocupación y establecer un Estado Palestino junto al Estado de Israel”.
En tanto que recalcó que “es deber de la comunidad internacional reconocer este derecho y la ONU desempeña un papel fundamental para corregir esta injusticia histórica, porque no hay otro camino que el de la paz y la justicia”.
En paralelo a este intercambio auspicioso entre la izquierda israelí y la ONU, el régimen sionista dio un nuevo paso en su expansionismo criminal, cuando el genocida Netanyahu aprobó otro incremento presupuestario a estos fines. En este caso, del orden de los 434 millones de dólares para crear 34 nuevas colonias en la Cisjordania que ocupa ilegal e ilegítimamente desde la Guerra de los Seis Días en 1967.
Esto fue anunciado el viernes pasado por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, uno de los principales referentes de la extrema derecha israelí, quien no dudó en hacer hincapié que tal medida representa un hecho “histórico”. Porque se trata nada menos que de una iniciativa, tal cual enfatizó, que busca fortalecer la presencia israelí en un territorio que considera estratégico para “la construcción del Gran Israel”.