Estados Unidos quiere que el hijo Bolsonaro sea presidente y entonces mandó a Milei a dinamitar las relaciones con el principal socio comercial de Argentina. “Interfiere en asuntos brasileros en pleno proceso electoral y afecta la unidad latinoamericana y caribeña...siempre trabaja para el imperialismo yanqui”, lamentó al respecto Jorge Kreyness.
“Al provocar una crisis diplomática con Brasil, Javier Milei afecta una relación económica clave, interfiere en asuntos brasileros en pleno proceso electoral y afecta la unidad latinoamericana y caribeña...siempre trabaja para el imperialismo yanqui”, advirtió desde su cuenta en la red social X el Secretario General del Partido Comunista de a Argentina, Jorge Alberto Kreyness, al referirse a la situación desatada por la agresión del presidente argentino contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, durante la participación que tuvo en un acto proselitista convocado por el candidato de ultraderecha Flávio Bolsonaro el sábado pasado en San Pablo.
Ante el patético espectáculo ofrecido por Milei, que viajó hasta Brasil con una comitiva que incluyó a su hermana Karina y al canciller Pablo Quirno, en otro viaje pagado con la nuestra para juntarse con amigos neofascistas, el canciller brasileño Mauro Vieira puntualizó que sus dichos y su actitud constituyen “una provocación sin precedentes en la historia de más de doscientos años de relaciones bilaterales”. Por ello es que llamó a consultas al embajador de su país ante Argentina, Julio Glinternick Bitelli, al tiempo que hizo lo propio con el titular de la delegación diplomática de nuestro país en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, para solicitarle explicaciones.
Lo de Milei es realmente grave pero nada tiene de nuevo. Al promediar mayo de 2024, España llamó a consultas a su embajadora en Buenos Aires después de que al participar en un acto convocado por Vox en Madrid, el títere de Trump que ocupa La Rosada atacara al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Mientras que en septiembre de 2025, el embajador de nuestro país en Moscú, Enrique Ignacio Ferrer Vieyra, tuvo que comparecer ante el Ministerio de Exteriores de Rusia para explicar con qué pruebas la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, había denunciado un presunto espionaje ruso en Casa Rosada.
Así las cosas, ayer lunes el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, apoyó explícitamente al mandatario brasilero cuando reiteró que Beijing rechaza las “interferencias externas” y tras recordar que su país y Brasil son “miembros importantes del Sur Global”, recalcó que están llamados a desempeñar un papel “más constructivo” en la reforma del sistema de gobernanza global y en “la defensa de la justicia internacional”.
En este contexto, cabe recordar que la presencia de Milei en San Pablo tuvo lugar poco después de que Donald Trump anunciara que Estados Unidos vuelve a establecer aranceles del orden del veinticinco por ciento a determinados productos provenientes de Brasil, algo que el Secretario General de la Presidencia de ese país, Guilherme Boulos, denunció como un acto de intervención por parte del gobierno yanqui en el proceso electoral brasileño, cuyos comicios presidenciales se realizarán en octubre. La suba de aranceles representa un golpe para la economía brasileña ya que EEUU constituye su segundo socio comercial más importante, detrás de China.
Frente a esa decisión de Washington, el gobierno de Lula anunció la implementación de un paquete de medidas tendientes a proteger a las empresas y trabajadores brasileños, que incluye apoyo financiero, la ampliación del Plan Brasil Soberano y una estrategia enfocada en diversificar los mercados de exportación para proteger la economía nacional.
Al respecto, el Partido Comunista do Brasil (PCdoB) subrayó que la medida que tomó la administración Trump busca favorecer a la candidatura de Bolsonaro y resaltó que “pasará a la historia de las relaciones entre Brasil y Estados Unidos como un hito lamentable”. Por su parte la presidenta interina del PCdoB, Nádia Campeão, hizo hincapié en que los aranceles impuestos por Trump son “una afrenta a la soberanía de nuestro país y una falta de respeto a los acuerdos comerciales reconocidos internacionalmente”, además de constituir “un ataque flagrante de Estados Unidos contra Brasil con el claro objetivo de interferir en las elecciones de octubre, a favor de la familia Bolsonaro”, que “saluda a la bandera estadounidense”. Luego de advertir que tal decisión carece de fundamento económico, puntualizó que “Brasil seguirá orgulloso y no se doblegará” y adelantó que desde el PCdoB, continuarán denunciando “las acciones de Estados Unidos contra la soberanía nacional y a todos aquellos que le dan la espalda a Brasil”.
Mientras tanto, en idéntica dirección, la titular de la bancada del PCdoB en la Cámara de Diputados, Jandira Feghali, calificó la medida como otra traición a Brasil y a su pueblo: “la familia Bolsonaro no se cansa de perjudicar a nuestro país”. Y denunció que Flávio y Eduardo Bolsonaro acudieron a Donald Trump y Marco Rubio para que impusieran un nuevo arancel a la economía brasileña. Esto, aseguró, “perjudicará a nuestra industria y acabará perjudicando también a la economía estadounidense, porque allí aumentará la inflación”.
Finalmente, en cuanto a los agravios que recibiera por parte de Milei el último fin de semana, el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva puso por delante la histórica relación de hermandad que une a nuestros pueblos y se limitó a responder ante las consultas de la prensa: “¿Quién es ese tipo?”